IBIZA | N. G. G.
Un hombre procesado por llamar por teléfono y enviarle un mensaje de texto a su ex pareja, pese a que por orden judicial tenía prohibido comunicarse con ella, aseguró que quien la telefoneó fue su madre y que el mensaje se lo envió porque no podía ir a recoger a sus hijos.
En la vista oral celebrada ayer en el Juzgado de lo Penal número 2 de Ibiza, la Fiscalía pidió un año de prisión para el procesado, mientras que su abogada solicitó su libre absolución.
Según la Fiscalía, el 5 de diciembre de 2009 la denunciante recibió un mensaje enviado desde el móvil de su ex pareja diciéndole que lo llamara. «No podía ir a por los niños a Ibiza. Yo tenía buena voluntad. Sólo quería ver si ella podía ir a recogerlos», relató el hombre.
El siguiente quebrantamiento se produjo supuestamente el 27 de febrero. Según la denunciante, su ex pareja la llamó por teléfono y le dijo que le estaba arruinando la vida. El acusado, sin embargo, aseguró que fue su madre quien la llamó a ella desde su teléfono y reconoció que era posible que él hubiera hecho aquél comentario, pero no directamente a la perjudicada. «En ningún momento he llamado a nadie para amenazar, sólo por el tema de recoger a los niños, porque me pueden multar si no voy a por ellos», explicó el hombre.
La representante del Ministerio Público solicitó la condena del acusado al considerar que pese a la «buena voluntad» alegada por el hombre, no se puede dejar «al antojo de nadie» cumplir una orden de prohibición de comunicación.