PALMA | EFE
Según una encuesta de la fundación Gadeso, el 75% de los ciudadanos de Baleares tiene una opinión negativa de los inmigrantes "con papeles" y los motivos principales son que ocupan puestos de trabajos que podrían desempeñar los autóctonos (60%), saturan los servicios públicos (25%) y no quieren integrase (15%).
El 25% restante, quienes piensan de manera positiva sobre los inmigrantes legales, destaca las aportaciones que realizan al sistema de la Seguridad Social (45%), el desempeño de trabajos que no quieren hacer los baleares (30%) y la idea de que la diversidad tiene un efecto positivo (25%).
Gadesa ha realizado esta encuesta sobre el clima social en las islas y una de sus conclusiones es que la crisis socioeconómica y la falta de trabajo provocan que las opiniones sobre los inmigrantes sean cada vez más negativas, tanto de los que se encuentran en situación legal como ilegal. La mayoría de los isleños, concretamente un 60,3 por ciento, piensa que hay demasiados inmigrantes que viven en el archipiélago.
En este sondeo se pregunta qué se tiene que hacer con los inmigrantes "sin papeles" y la mayoría —un 75%— considera que deben ser expulsados porque generan economía sumergida (16%), delincuencia (54%) y abusan de los servicios públicos (32%). Un 45% piensa que deberían ser devueltos a su país de "forma inmediata", mientras que otro tanto por ciento igual cree que deberían ser retenidos en centros de internamiento a la espera de la repatriación, según esta encuesta.
El 82,2% de los ibicencos frente al 70,2% del total de residentes de Baleares manifiesta que la bajada de los sueldos tiene que ver con la llegada de inmigrantes. Si en mayo de 2008, el 60% de los baleares estimaba que la mayoría de los inmigrantes no se quieren adaptar a las costumbres de las islas, este porcentaje ha aumentado hasta el 70,4% en marzo de este año.
Mientras tanto, el 87,6% sostiene que si un inmigrante se queda sin trabajo durante mucho tiempo debería ser expulsado de España, al igual que si comete un delito grave (94,5%).
Además, la encuesta demuestra que existe una opinión "muy extendida que identifica la presencia de inmigrantes en las aulas con la bajada de la calidad educativa". La fundación afirma que "convivir de manera razonable no resulta fácil" debido a las circunstancias sociales, pero se tiene que exigir a todos que trabajen por una ciudadanía común, con los mismos derechos y los mismos deberes.