PALMA | EUROPA PRESS
El director general de IB3, Antoni Martorell, consideró ayer que sería un «ejercicio de irresponsabilidad» dimitir de su cargo tras el registro policial que se hizo el pasado lunes en el marco de la Operación Voltor a la empresa Cent & Ment, que fue creada por él mismo y vendida posteriormente a Jacinto Farrús, ahora detenido. Defendió su continuidad en el ente público, ya que, a su juicio, está haciendo un «brillante» trabajo al frente del mismo, teniendo en cuenta que «se están cumpliendo los objetivos».
No obstante, recordó que él está «en manos del Parlament» que, en cualquier momento, puede elegir a un nuevo director general de IB3, en caso de que considere que no es apto para ejercer este cargo, si bien dijo que mientras no le digan «lo contrario», continuará con el trabajo que le han encargado en la radio y televisión públicas de Balears.
Martorell respondió así en la Comisión de Control sobre la Radiotelevisión de Balears al parlamentario popular Antoni Serra, quien estimó que el director general de IB3 tiene una posición «delicada», tras el registro judicial de la citada empresa, que lo «vincula» en algunos de los supuestos casos de corrupción que se están investigando en el archipiélago.
«Alfredo Conde tomó la decisión de dimitir como director de Producción Ajena de IB3 tras su imputación en el caso Maquillaje, de modo que se desvinculó para no mezclar las cosas y no perjudicar la gestión pública de la radio y televisión públicas de Balears», subrayó Serra, quien consideró que «hay decisiones muy importantes que se deben hacer en este mismo sentido» en el ente público.
Sin embargo, Martorell recalcó que la situación procesal de Conde «no tiene nada que ver con la del director general de IB3».