El protocolo sobre prevención y seguridad en las obras firmado entre el Colegio de Aparejadores y el conseller de Trabajo establece por una parte los aspectos mínimos que se deberán verificar en las diferentes fases de la construcción, ya que en cada una de ellas se corren distintos riesgos y se deben tomar medidas diferentes, tanto en la protección individual como en la colectiva. Estas diferentes fases son la implantación de la obra, la construcción de la estructura, las cubiertas, la obra de fábrica y las fachadas. Por otra parte, se establece que en los proyectos de ejecución está previsto poner más atención en la definición y procedimientos de las excavaciones, los forjados y estructuras, y la intervención en edificios existentes. «Se trata de evaluar el estado estructural del edificio, en la medida que la intervención lo requiera», según el texto del convenio. El protocolo tiene una vigencia indefinida. Las partes firmantes prevén la posibilidad de que en el futuro se puedan adherir al convenio otros colectivos profesionales. | P. R.