IBIZA | PEP RIBAS
El Ayuntamiento de Sant Josep ha encargado a una empresa especializada la redacción de un plan de protección para el Área Natural de Especial Interés (ANEI) de Comte y la Bassa, que comprende una amplia franja de la costa sudoccidental del municipio, desde la Punta de s´Embarcador, al sur de las Platges de Comte, hasta sa Punta de sa Pedrera en es Port des Torrent. La superficie total es de 3,3 kilometros cuadrados.
Este trabajo, para el que el gobierno municipal pagará algo más de 15.000 euros, tiene que estar realizado en el plazo de 4,5 meses y propondrá un conjunto de actuaciones que se deberán llevar a cabo en esa zona con el fin de preservar su naturaleza y su paisaje.
El concejal de Urbanismo y Medio Ambiente de Sant Josep, Josep Antonio Prats, afirmó ayer que cualquier intervención del Ayuntamiento contará con el consentimiento y la colaboración de los propietarios de los terrenos. Prats lamentó que la redacción de planes de gestión medioambiental no haya sido promovida por otras instituciones, puesto que era un precepto de la Ley de Espacios Naturales (LEN), aprobada en 1991, y, sin embargo, hasta ahora no se ha elaborado ninguno en la isla de Ibiza.
Para el portavoz municipal, las diferentes administraciones son responsables de esta deficiencia y, aunque considera que no está claro que la iniciativa sea de competencia municipal, resaltó que el equipo progresista de Sant Josep está muy interesado desde un principio en preservar sus espacios naturales y quiere que los planes de gestión ambiental sean los primeros pasos en este sentido. Sant Josep será el primer ayuntamiento que cuente con un plan de estas características.
Prats resaltó que este trabajo se inicia ahora porque el Ayuntamiento cuenta ya con un técnico medioambiental que ha podido adelantar mucho trabajo en este departamento. El equipo de gobierno se ha decidido por el ANEI de Comte y la Bassa por su elevado interés paisajístico y turístico, que hacen que se considere un espacio emblemático. Por este motivo, está sometido a una fuerte presión humana. «Existen demasiados caminos en ese entorno y esto afecta muy seriamente a las dunas y a la naturaleza», afirma. El concejal precisa que no se pretende prohibir el acceso rodado a estas zonas, pero considera «inevitable» regular la circulación en un área tan vulnerable. «Queremos contar con unas líneas de actuación. Que los redactores nos presenten propuestas sobre las actuaciones que se tienen que llevar a cabo para preservar estos espacios», señala.