IBIZA | J. LL. FERRER
Las alegaciones que ha presentado la Autoridad Portuaria de Balears al informe emitido por la Unesco –en el que se instaba a realizar importantes cambios en el proyecto del puerto de Vila– mantienen intacta la superficie prevista para la plataforma de es Botafoc y no contemplan reducción alguna de su tamaño. Además, este organismo prevé iniciar en mayo «la ejecución de los pilotes de los muelles», es decir, antes de que tenga lugar la reunion del comité mundial de la Unesco que tendrá lugar en julio y que decidirá definitivamente sobre la viabilidad del proyecto.
Las alegaciones, de las que Autoridad Portuaria se negó ayer a facilitar copia a este periódico, incluyen «un conjunto de documentos con el objetivo de demostrar que el futuro del puerto de Ibiza pasa por la construcción de los muelles de es Botafoc con las dimensiones consensuadas con el Govern, el Consell y el Ayuntamiento», según una nota de prensa emitida por dicho organismo, que dirige el socialista Francesc Triay.
Según la misma nota, «en el documento se justifica que la futura terminal de es Botafoc se ha diseñado con la superficie mínima necesaria para atender con garantías de seguridad y operatividad el embarque y desembarque de mercancías y pasajeros».
Autoridad Portuaria insiste en que el proyecto se ha tramitado respetando «escrupulosamente» las leyes vigentes y sigue manifestando su convicción de que «la reorganización del puerto supondrá un beneficio para el bien protegido» por la Unesco, «al mejorar la imagen del Patrimonio de la Humanidad».
Este organismo estatal dedica la mayor parte de la nota de prensa emitida ayer a garantizar el cumplimiento de los controles arqueológicos requeridos por la Unesco. Tras afirmar que los dragados previstos tendrán efectos «nulos» sobre la flora y la fauna marinas, Autoridad Portuaria agrega que, de todos modos, «se contemplan medidas de control previas, como la creación de estaciones con grabación de imágenes submarinas próximas a las zonas de dragado, vertido y protección de la posidonia».
Otras medidas preventivas consistirán en la utilización de draga sin rebases y con control de ruta, la utilización de técnicas de mitigación de la turbidez de las aguas y la elaboración de partes diarios de control de las actividades de dragado.
«Las labores de vertido se realzarán en el punto aprobado por la Declaración de Impacto Ambiental, con el mar en calma y sin viento, para limitar la dispersión horizontal del material dragado. En el informe elaborado por la Autoridad Portuaria se recuerda que con la nueva tipología de pantalanes y la reducción acordada de la superficie de explanada en 10.000 metros cuadrados, el volumen final de dragado se reducirá desde los 660.000 metros cúbicos iniciales a 480.000 metros cúbicos, lo que representa casi un 30 por ciento menos», añade.
Asimismo, «todo el material dragado será cribado en la propia draga, con presencia a bordo de los arqueólogos durante las operaciones». «El estudio irá apoyado con filmaciones submarinas y prospecciones subacuáticas para recoger los restos arqueológicos que se hallen, analizarlos, documentarlos y entregarlos, cuando proceda, al Consell de Ibiza», añade la nota de prensa.
Las organizaciones ecologistas y culturales que se oponen al proyecto sostienen que el informe de la Unesco obliga a la redacción de una alternativa distinta al proyecto aprobado.