PALMA | EFE
El Govern y el Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos e Ingenieros de Edificación de Ibiza y Formentera mejorarán la previsión y el control de las condiciones de seguridad de las obras determinando los puntos críticos al elaborar los estudios de seguridad y salud y los proyectos de ejecución.
La conselleria de Trabajo y Formación y la entidad colegial han firmado hoy un protocolo de colaboración para acometer esta iniciativa que ha surgido a partir de las conversaciones de la Dirección General de Salud Laboral con los distintos colectivos del ámbito de la construcción y la Inspección de Trabajo del Ministerio, según ha informado el Govern en un comunicado.
La principal conclusión de estas conversaciones es que resulta necesario alcanzar una coordinación común en todos los colectivos que intervienen en los procesos previos a la edificación.
El protocolo acordado hoy establece la metodología para elaborar los estudios de seguridad y salud de cada obra, verificando la previsión y el control en cada fase: desde la implantación de la obra, con la delimitación del cerramiento del solar, los accesos y las interferencias; hasta las protecciones necesarias para ejecutar la fachada, que es lo último. Por en medio habrá que hacer una propuesta concreta de las protecciones colectivas e individuales al ejecutar la estructura; también en la construcción de las cubiertas; y en la obra de fábrica. Se elaborará una relación de riesgos y de medidas de protección colectiva o individual para cada una de esas cinco fases (implantación de la obra, estructura, cubiertas, obra de fábrica y fachada).
En cuanto a los proyectos de ejecución, el protocolo establece que está previsto poner más atención en la definición y procedimientos de las excavaciones, forjados y estructuras tradicionales y no tradicionales, y análisis del estado estructural en las intervenciones en edificios existentes. El protocolo tiene vigencia indefinida y permite que se sumen a él otros colectivos en un futuro.