IBIZA | R. S.
El representante y administrador de una empresa de construcción de la isla, el español F. C. N., fue condenado ayer a pagar 357.383,46 euros por defraudar a Hacienda en 2003, año en que su sociedad limitada, que llevaba su nombre, no pagó el impuesto de sociedades, que ascendía a 178.691,73 euros.
La fiscal y el abogado defensor del imputado llegaron a un acuerdo previo de conformidad a la vista que se iba a celebrar por la mañana en el Juzgado de lo Penal número 1 de Ibiza, por lo que su titular, la juez Clara Ramírez, dictó la sentencia in voce.
El empresario ha sido condenado a un año de prisión por un delito contra la Hacienda Pública, al pago de una multa de 178.691,73 euros y a que indemnice a Hacienda con la misma cantidad. La fiscal rebajó la multa a la mitad y la petición de prisión en un año y tres meses (pedía dos años y tres meses). El condenado no tiene antecedentes penales computables en esta causa.
Si el constructor abona la indemnización y la multa probablemente no ingresará en prisión, ya que la condena es inferior a dos años, según fuentes judiciales próximas al caso. También cabe la posibilidad de que se declare insolvente, en cuyo caso será la juez la que decidirá si entra en la cárcel.
El condenado, administrador de la empresa entre 2000 y 2003, «faltó de modo consciente y voluntario a las obligaciones fiscales de su empresa mercantil», según consta en el escrito de acusación del Ministerio Fiscal.