IBIZA | J. LL. F.
El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Sant Josep afirmó ayer que carece de competencias para intervenir en el vertido de aguas residuales que se produce en una obra de Punta Pinet, y que son lanzadas a la playa a través de una tubería.
Fuentes municipales informaron de que «esto depende del Estado y del Govern balear» por encontrarse en la zona de dominio público. A pesar de que el día anterior el concejal de Medio Ambiente, Josep Antoni Prats, anunció una inmediata actuación municipal para detener el vertido, el Ayuntamiento afirmó finalmente: «No podemos hacer nada».
«El Consistorio está haciendo un seguimiento de la situación, pero poco más. Se ha informado de los hechos al Servicio para la Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, la conselleria de Medio Ambiente del Govern balear y el Ministerio de Medio Ambiente», agregó el mismo portavoz municipal.
Por otra parte, el Ayuntamiento precisó que las aguas no proceden del conjunto residencial Sa Calma, como denunciaron los vecinos, sino de un complejo en construcción que está situado al lado de éste.
Residentes de la zona han denunciado que se trata de aguas estancadas y residuales que, al ser vertidas al mar, forman una gran mancha blanca que ofrece mal aspecto.