IBIZA | M. T.
El Ib-Salut está estudiando la posibilidad de aislar las consultas médicas del centro de salud de Sant Antoni, inaugurado hace unas semanas, después de las denuncias de los usuarios por la falta de intimidad de los pacientes. Desde el Ib-Salut aseguran que el gerente del Área de Salud pitiusa, Julio Villar, y el director de Atención Primaria, Lisardo González, se reunirán con el coordinador de las nuevas instalaciones para comprobar las quejas y analizar la mejor manera de solucionarlas.
Las asociaciones de vecinos de Can Bonet y de Sant Antoni han denunciado la falta de «medidas de aislamiento sonoro en las consultas médicas». Aseguran que cuando un paciente «se encuentra en la sala de espera para ser atendido por el médico correspondiente resulta muy desagradable el poder escuchar nítidamente la conversación que se está desarrollando entre médico y paciente en el interior de la consulta médica». Las dos asociaciones afirman que se está vulnerando la confidencialidad entre médico y paciente. Los presidentes de las agrupaciones de vecinos afirman que las paredes que separan las consultas de las salas de espera «son de pladur» y que las puertas de las salas de exploraciones «no cierran herméticamente» ya que en la parte inferior «se aprecian separaciones de más de un centímetro en algunos casos entre la puerta y el suelo».
Los vecinos exigen a la conselleria en una reclamación que adopte medidas para «subsanar estas deficiencias» y garantizar la confidencialidad.