IBIZA | R. S.
Un conductor, V. R. C., ibicenco de 74 años de edad, alegó ayer problemas de salud para no someterse, en varias ocasiones, al control de alcoholemia. «Bebí lo normal, un vino y una cerveza después de comer», dijo el acusado en la vista oral celebrada en el Juzgado de lo Penal número 1 de Ibiza, que la juez Clara Ramírez dejó vista para sentencia.
La fiscal solicitó que se le imponga una condena de seis meses de prisión y que se le retire el carné de conducir dos años por la negativa a someterse a los controles. Además, pidió otros dos años sin carné por la conduccción bajo los efectos del alcohol, que realice 60 días de trabajos en beneficio de la comunidad y que pague una multa de 1.620 euros (nueve meses con una cuota de seis euros)
«Un susto»
«Su estado se podría deber al susto que sufrió tras el accidente», comentó por su parte la abogada defensora. El imputado ha sido detenido en varias ocasiones en la isla por el mismo motivo: conducir presuntamente ebrio y negarse a soplar por el etilómetro. Sin embargo, el día de los hechos juzgados ayer, el 21 de febrero de 2008, tenía los antecedentes penales cancelados, por lo que probablemente no ingresará en prisión, según fuentes judiciales.
No obstante, las medidas penitenciarias suelen ser benévolas y tendentes a la excarcelación para los presos mayores de 70 años, lo cual no quiere decir que no entren en la cárcel, según las mismas fuentes.
A las ocho de la tarde del 21 de febrero V. R. C. se estrelló con su turismo contra una jardinera en la intersección de la calle Progreso con la calle Roma, en Sant Antoni. Cuando llegó la Policía Local se negó a soplar, debido a una «enfermedad pulmomar» de la que no ha aportado pruebas médicas.
«Tenía halitosis con olor a alcohol, sudaba y el habla era pastosa», explicaron los agentes que le arrestaron. «Nos pidió que le llevásemos al hospital para realizar un análisis de sangre», añadieron.
«No quiero hablar de los porreros», dijo el acusado, en referencia a los policías. «Puedo soplar muy poco y creo que estaba en condiciones de conducir», comentó. «Nunca he soplado», añadió muy alterado.