IBIZA | RAÚL SÁNCHEZ
«¿Que canciones más bonitas hacían los esclavos negros llegados a Estados Unidos desde África, verdad?» comentó al público, entre ellos muchos niños, Jordi Vallespí, tenor y uno de los cuatro componentes de The Blackbirds, un conjunto vocal catalán que deleitó ayer al mediodía a las casi 70 personas que se acercaron a Can Ventosa para ver el concierto familiar del ciclo de invierno y primavera patrocinado por la Obra Social de La Caixa.
Padres e hijos disfrutaron de lo lindo con las 14 canciones del programa, todas en inglés y la mayoría interpretadas a cappella, aunque el grupo también introduce movimientos de piano y de violín.
Los tenores Jordi Vallespí y Francesc Pagès, el barítono Cisco Villas y el bajo Jordi Boltes salieron al escenario vestidos de negro y de azul oscuro. «No es gospel, es anterior, interpretamos las canciones de los esclavos negros en las plantaciones, no hay connotaciones religiosas», comentaron los artistas antes de salir al escenario.
Estos barceloneses llevan quince años interpretando espirituales negros en Catalunya, en Francia y en Balears, aunque la de ayer fue su primera actuación en Ibiza. «Dalt Vila es una encrucijada de culturas aunque hay muchas obras», comentó Vallespí sobre la ciudad. El único que no pudo hacer turismo fue Pagès, ya que un catarro le mantuvo sin salir del hotel y a punto estuvo de no poder actuar.
La interpretación fue didáctica y adaptada a los más pequeños, ya que este ciclo pretende que los padres introduzcan a sus hijos en el mundo de la cultura.
«Los esclavos estaban todo el día trabajando en las plantaciones y cantar era su única diversión», explicó a los niños Vallespí antes de interpretar ´Swing down chariot´. «No tenían instrumentos», recordó, para aclarar el motivo de que casi todas las canciones del concierto se interpreten sin música, como el caso de ´Behold the bridegroom cometh´.
«Toca las campanas», le decían a un esclavo negro llamado Peter, origen de la canción ´Oh Peter, go ring dem bells´. «Los esclavos tenían lo mínimo para vivir, un poco de comida y agua», comentó Vallespín. «¿Y no comían macarrones ni patatas fritas?», preguntó Boltes. «Me temo que no», respondió su compañero antes de cantar ´Living humble´ (viviendo humildemente).
El concierto se fue animando y estaba previsto que se cerrase con la interpretación más famosa de los espirituales negros, interpretada en muchas películas: ´When the saints go marching in´.