Un pescador de Formentera avistó en la mañana de ayer un ejemplar de tiburón peregrino, Cetorhinus maximus, de unos cinco metros de longitud, a lo largo de la costa de Punta Pedrera y de la torre de la Gavina, en aguas de la Reserva Marina de es Freus.
El tiburón nadaba tranquilamente mientras se alimentaba de una mancha de plancton que debía encontrarse en esa zona. Enseguida fue avisado el vigilante de la Reserva Marina, que se desplazó para comprobar el estado del animal.
El tiburón peregrino está en peligro de extinción, por lo que está protegido. Es de carácter pacífico y muy dócil, no tiene dientes y se alimenta del plancton que obtiene tras filtrar el agua de mar por sus enormes branquias, que mueve muy lentamente.
El vigilante de la Reserva Marina de es Freus señaló que la presencia del animal en esta zona es un indicador positivo sobre la calidad del agua y de la existencia de muchos nutrientes. Normalmente este animal se mueve por el Mediterráneo y por todos los mares del planeta buscando enormes masas de plancton. Puede aparecer en superficie pero también nada a gran profundidad.
La recomendación del vigilante de la Reserva Marina para los curiosos que se acerquen a la zona es que no lo busquen ya que es posible que el animal esté sumergido a un metro bajo el agua y las hélices de los barcos pueden dañarlo. Lo más prudente es permanecer a una distancia de unos 200 metros del tiburón y dejarlo tranquilo.
El vigilante aseguró que ha podido observar que el animal ya tiene una marca cerca de la aleta dorsal que puede haber sido provocada por una hélice, aunque indicó que se encontraba en perfectas condiciones y que se mostró muy tranquilo en todo momento.
El pasado año apareció un ejemplar de esta especie y de mayores dimensiones en la misma zona, y también seguía una mancha de plancton.