PALMA | V. EZA
El PSOE dejó claro ayer que no renunciará a ninguno de sus representantes en las diferentes comisiones del Parlament baler porque no ha habido en sus filas ningún cambio. El portavoz parlamentario socialista, Antoni Diéguez, recordó que «el único que está sobrerepresentado en las comisiones es el diputado de Formentera, Josep Mayans, ya que está en todas y el PP habla de él como si fuera uno de sus diputados aunque se integre en el grupo mixto».
Agregó que «es una extravagancia es que Mayans esté en todas las comisiones y UM no esté en ninguna» por lo que en todo caso debería cambiarse esa situación. La consecuencia sería que PP y UM seguirían en minoría en las comisiones.
No obstante, el acuerdo entre PSOE y Bloc con UM para la Mesa del Parlament no ha modificado la estrategia del PP para intentar que los ´uemitas´ tengan más presencia en la comisiones con el fin de dejar en ellas en minoría a los partidos que apoyan al Govern. Los populares plantearon ayer de nuevo en la Junta de Portavoces su petición de que el PSOE renuncie a uno de sus representantes en las comisiones a favor de UM, a pesar de que los informes encargados a los servicios jurídicos de la Cámara dejan claro que la composición de las comisiones sólo se puede cambiar si se produce una modificación en el número de miembros de algún grupo parlamentario, lo que no ha ocurrido, o salvo que exista un acuerdo unánime de todos los grupos.
La Junta emplazó al PP a presentar su propuesta por escrito a la Mesa del Parlament, que será en última instancia la que adopte la decisión. El portavoz adjunto del grupo popular, Antoni Pastor, afirmó que la petición de los populares se basa en «el mismo criterio» con el que PSOE, Bloc y UM cerraron su acuerdo para la Mesa del Parlament, lo que se tradujo el pasado martes en el nombramiento de la socialista Aina Rado como presidenta de la Cámara y la entrada en la Mesa de la ´uemita´ Isabel Alemany como vicepresidenta.
Con este acuerdo, que se produjo sólo un mes después de que el president del Govern, Francesc Antich, expulsara a UM del Ejecutivo, se anuló la pretensión del PP de hacerse con tres de los cinco puestos que conforman la Mesa.