SANT ANTONI | P. R.
El Parlament balear aprobó ayer, a propuesta del PP, que el Govern deberá dar a conocer en el plazo de tres meses (antes del 9 de junio) el Plan de Renovación Integral de la bahía de Portmany y de la Platja d´en Bossa, en el que deben participar las administraciones públicas. De esta forma se empezarán a desarrollar en estas zonas los planes Renove que está previsto aplicar en las mismas y que quedaron pendientes en las anteriores promociones. El Ejecutivo regional deberá obtener, por mandato del Parlament, el compromiso de participación en este plan del Ministerio de Industria y Comercio, del Consell Insular y de los respectivos ayuntamientos, tal y como se hace en este tipo de planes.
El plan para la mejora de la Platja d´en Bossa implica a los ayuntamientos de Sant Josep y Vila. El Consell Insular ha anunciadfo ya su intención de convertir en el futuro esta zona en un barrio que una la ciudad de Vila y el núcleo de Sant Jordi. Entre las mejoras urbanas que deberán introducirse estará la reconversión de la planta hotelera y un nuevo plan de usos de las playas.
La medida aprobada por la Cámara balear era una más de las que propuso el grupo de la oposición en relación con la política turística y no tuvo ninguna objeción por parte de ningún grupo, según señalaron fuentes parlamentarias.
Críticas de Sala
Por otra parte, el alcalde de Sant Antoni, Josep Sala, exige al Conselll Insular que se defina acerca del Plan de Reconversión de este municipio que se presentó el pasado 3 de marzo en la sede de la institución insular. El edil se mostró ayer «sorprendido y perplejo» por las declaraciones del presidente del Consell, Xico Tarrés, y de sus consellers Miquel Ramon y Joan Serra Mayans desde que se hizo público el documento.
Sala recordó que el plan presentado por la institución insular había sido muy bien recibido, ya que se consideraba esencial y básico para diseñar el futuro. Asimismo, el alcalde subrayó que pensaba que todos estaban ya de acuerdo en sus conclusiones.
«Nuestra preocupación –continuó– empezó con las declaraciones posteriores al acto, cuando el presidente Tarrés empezó a titubear y a contradecirse al afirmar que estaría encantado con un campo de golf a cambio de que un porcentaje del turismo de Sant Antoni estuviera en unas instalaciones hoteleras mejores que las que tiene ahora. También manifiesta que el golf sólo se puede admitir en determinadas circunstancias y que no cree en estas instalaciones porque nunca podremos competir con otros destinos que las tienen».
Sala compareció en la sala de plenos de Sant Antoni junto al concejal de Turismo, José Ramon Serra, y otros miembros de su equipo de gobierno. Además de los medios de comunicación habían sido invitados al acto representantes de los sectores empresariales y vecinales del municipio que participaron en las reuniones celebradas en el Consell para elaborar el Plan de Reconversión.
«Cambios de rumbo»
«¿En qué quedamos? –se pregunta el alcalde–. ¿Se acepta el resultado del trabajo que se presentó a bombo y platillo hace apenas una semana como Plan de Reconversión de Sant Antoni o empiezan las dudas?». Sala observa constantes cambios de rumbo en las declaraciones de Tarrés y en las de los consellers Ramon y Serra y del director general de Patrimonio, Josep Maria López Garí. «Todos defienden posturas contradictorias y nos muestran tres versiones de un mismo tema. A través de ellos nos enteramos de que el Plan de Reconversión es sólo una recopilación de propuestas, que será muy difícil hacer un campo de golf o que sólo una pequeña parte de ses Variades podrá considerarse urbana. Asimismo, nos dicen que hay propuestas inviables en este plan, que es un plan, que es un documento hecho y pagado por el propio Consell».
Sala acusa a los responsables del Consell de jugar con los intereses de muchos ciudadanos de Sant Antoni y reclama a Tarrés que ejerza de presidente y diga si el Plan de Reconversión va adelante o si va a quedar como un informe más de los que quedan luego «en el cajón de los olvidos».