IBIZA | REDACCIÓN
El grupo municipal del PP de Vila anunció ayer la interposición de un recurso de nulidad contra la decisión del Ayuntamiento de Ibiza de «condonar una deuda de 452.000 euros a la empresa Park Control en 2007 para que hiciera frente al pago del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales». Los populares, que califican de «perdón» la actuación del equipo de gobierno al no constar –según aseguran en una nota de prensa–, que ningún órgano autorizado haya tomado esta decisión anunciaron la interposición de un recurso contencioso-administrativo o de acciones penales «en función de la respuesta» de la alcaldesa Lurdes Costa, al entender que su actuación podría incurrir en «una malversación de dinero público».
El concejal popular Jaime Díaz de Entresotos dijo que la decisión de «condonar la deuda sólo está avalada por un informe de la Intervención municipal» y el también edil popular Antoni Prats acusó al equipo de gobierno de «un trato de favor» a la empresa concesionaria de la zona azul de Vila. Aseguró que el hasta ahora responsable de la empresa Park Control 2000, Santiago Juan, «acaba de ser nombrado director del Institut d´Estudis Baleàrics», por lo que añadió: «A las empresas con cargos socialistas se les condonan deudas que no se perdonarían a otras».
En este sentido, fuentes del Ayuntamiento de Ibiza se remitieron ayer a las manifestaciones que efectuó la pasada semana el concejal de Hacienda de Vila, Santiago Pizarro, quien asumió en un pleno la responsabilidad por la demora de la empresa Park Control 2000 en las liquidaciones del canon variable por los años 2007 y 2008 y criticó a la oposición por el uso que ha hecho de la información que les ofreció en comisión. Asimismo, Pizarro defendió el informe del interventor municipal que considera «ajustada a derecho» la petición de que el Ayuntamiento asuma el importe del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales de esta adjudicación porque «esta cuantía no estaba recogida en las bases por las que la empresa optó al concurso», señaló Pizarro.
Sin embargo, Antoni Prats exige una explicación «clara» sobre «a dónde ha ido a parar el dinero procedente de la recaudación de la zona azul de Vila» e insistió en que, «al tratarse de una tasa, se está hablando de dinero público, por lo que podría llegar a pensarse en una malversación de caudales públicos».
«Malversación de dinero público»
El PP exige una explicación de dónde va a parar el dinero de la recaudación de la zona azul y asegura que «podría llegar a pensarse en una malversación de caudales públicos»
«Trato de favor»
El grupo popular acusa al equipo de gobierno de favorecer a Park Control porque las empresas con cargos socialistas «se les condonan deudas que no se perdonarían a otras».