IBIZA | R. S.
Después de más de nueve años el Juzgado de lo Penal número 2 de Ibiza se disponía a juzgar ayer por la mañana una causa relacionada con un accidente marítimo en el que murió un hombre en el paso de es Freus el 8 de agosto de 2001. Sin embargo, la vista se tuvo que suspender por segunda vez ya que, al igual que en la anterior ocasión (noviembre de 2009), el acusado está ilocalizable. No ha trascendido el motivo por el que la fase de instrucción de esta causa se ha dilatado tanto tiempo.
La fiscal tenía previsto solicitar dos años de prisión para el patrón de la embarcación accidentada, el italiano de 45 años de edad A. R., que tiene domicilio desconocido, por lo que ha sido puesto en búsqueda y captura. En concreto, el Ministerio Público pide un año de prisión por un delito de homicidio imprudente y otros doce meses por lesiones imprudentes, ya que los demás tripulantes de la lancha resultaron heridos.
El acusado no tiene antecedentes penales, por lo que si finalmente es juzgado (si se le localiza) y condenado, al ser la pena inferior a 24 meses probablemente no ingresará en prisión, según fuentes judiciales. Además, deberá hacer frente al pago de la reparación de la barca encallada, en concepto de responsabilidad civil.
Navegaban hacia el puerto
El yate ´Mr Gezco´ estaba fondeado frente a la playa de ses Salines de Ibiza. El patrón (A. R.), un marinero (también italiano), y dos trabajadores españoles de un conocido restaurante de la playa subieron a la lancha auxiliar, una zodiac de nueve metros de eslora, para desplazarse hasta el puerto de Vila, según fuentes judiciales.
A las 23,45 horas del 8 de agosto de 2001 la lancha se estrelló contra el islote d´en Caragoler, frente a sa Punta de sa Torre, en una zona de rocas y de escaso calado. El islote está situado en es Freus, entre Ibiza y Formentera, entre el Freu Petit y el d´Enmig y sobresale del mar cinco metros, según explica la Enciclopedia de Ibiza.
Además, el islote no tiene señales lumínicas y el accidente se produjo de noche, según la información recogida por la Guardia Civil tras el accidente.
Los cuatro tripulantes de la lancha cayeron al agua aunque consiguieron nadar hasta la pequeña isla. El patrón cogió el teléfono móvil de la trabajadora del restaurante, la única mujer que iba a bordo, y avisó de lo sucedido. Una lancha del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil trasladó a los heridos hasta la costa, y desde allí varias ambulancias los llevaron hasta la Policlínica de Nuestra Señora del Rosario de Vila.
El herido más grave, el marinero italiano compatriota del patrón, fue ingresado con un hematoma intracerebral y múltiples contusiones y desgarros. El 14 de agosto, seis días después del accidente, falleció. La mujer también fue ingresada en estado grave, con lesiones importantes en las dos piernas y varias fracturas y contusiones, pero sobrevivió. El patrón y el otro tripulante, también empleado del restaurante, sufrieron heridas de carácter leve.
El acusado, el patrón del barco, lanzó bengalas desde la lancha para avisar a los servicios de rescate. Los heridos, sobre todo la mujer, temieron que las bengalas no fuesen avistadas y que no pudiesen ser rescatados, ya que esa noche había fuegos artificiales en Vila, ya que se celebraba la fiesta de Sant Ciriac.
Aunque los indicios apuntan a que se trató de un accidente el Ministerio Público mantiene la acusación ya que existe la probabilidad de que el patrón de la zodiac (el acusado) se despistase y esta fuese la causa de que se estrellase contra el islote.
Bengalas en Sant Ciriac
El patrón lanzó varias bengalas desde la lancha pero los heridos temieron que pudiesen confundirse con los fuegos artificiales que iluminaban la noche con motivo de la fiesta de Sant Ciriac.