PALMA | M. MANSO/F. ARMENDARIZ.
Por debajo del ex presidente en la pirámide de mando que controlaba la construcción del velódromo de Palma se situaba el ex director general de Deportes y medallista olímpico, José Luis Ballester, y, en un escalón inferior, el gerente del velódromo, Jorge Moisés. Según el testimonio de Jane King, alertó al presidente «en persona» de que el coste del velódromo «se estaba disparando». Ante esa advertencia, Matas le contestó que había que terminarlo «como fuera para el Mundial» de ciclismo en pista que se celebró entre marzo y abril de 2007.
Jane King, defendida por el letrado Laureano Arquero, se ha convertido en la primera ´arrepentida´ del sumario, dado que ha pactado con la fiscalía anticorrupción una condena leve a cambio de confesar todo lo que conoce del supuesto entramado.
King, en agosto del año pasado, no admitió ningún tipo de irregularidad en el proceso de diseño y construcción del Palma Arena. De haber rechazado un acuerdo con los fiscales, se habría enfrentado a una condena de cuatro años y medio de cárcel por prevaricación y malversación de fondos públicos por el supuesto «sobresueldo» a Jorge Moisés, camuflado en forma de pago por un estudio sobre accesibilidad.
Jane King afirmó ayer que llegó a la secretaría técnica de la conselleria gracias a la jefa del gabinete de Matas, Dulce Linares, que fue quien la contrató «en nombre del presidente». Jane King fue ubicada en la conselleria de Vicepresidencia porque era en ese departamento «donde estaba el dinero» necesario para engrasar la maquinaria del Palma Arena. «Matas me dijo que pusiera a disposición de ellos [Ballester y Moisés] todos los recursos administrativos de la Vicepresidencia y Relaciones Institucionales», repitió Jane King hasta tres veces ante el juez.
El papel protagonista del ex presidente, que está citado para declarar como imputado el próximo día 23, también fue ratificado por los arquitectos García-Ruiz el pasado agosto, cuando reconocieron que su participación en el velódromo se debió a una petición personal de Matas.
Reparto de tareas
Además, King detalló las atribuciones de los principales protagonistas durante la concepción y edificación del velódromo. El reparto de papeles se produjo a partir de que Matas decretó dedicar toda «la maquinaria administrativa» de Vicepresidencia a levantar el recinto en un plazo récord. Las órdenes de corte administrativo «se canalizaban» a través de Dulce Linares, mientras las disposiciones relativas a «la construcción» corrían a cargo de José Luis Ballester y Jorge Moisés.
No obstante, era el medallista olímpico el que «habitualmente despachaba» con el presidente y su jefa de gabinete. Jane King describió una estructura de mando piramidal. Cuando las instrucciones las daba Jorge Moisés, ella estaba segura de que procedían de Ballester, y cuando era éste el que las comunicaba, lo hacía de boca de Matas.
Por otra parte, la ex secretaria técnica también mencionó el desasosiego que causó el sobrecoste del Palma Arena en Jorge Moisés, quien preguntó a una funcionaria «cómo podía justificarse administrativamente ese desfase».