IBIZA | REDACCIÓN
—¿Es realmente posible la conciliación de la vida laboral con la maternidad? Yo hasta ser madre creía que sí, hoy por hoy, lo dudo...
—A día de hoy sí que es difícil porque todavía no se han desarrollado planes de igualdad ni medidas que permitan una conciliación real.
—¿Qué dificultades se encuentra a la hora de transmitir su discurso a las mujeres?
—Muchas veces las mujeres no somos conscientes de las desigualdades o de las discriminaciones aunque las vivamos en nuestras propias carnes y hay quien cree que el papel secundario subordinado de la mujer es algo natural y que ha de ser así. Mi respuesta es seguir difundiendo el feminismo y señalar esas discriminaciones para que todas las personas puedan verlas. Todavía la palabra ´feminista´ hay quien la utiliza de manera peyorativa.
—En años anteriores los gobiernos autonómicos se preocuparon mucho por la inserción de las mujeres en los oficios masculinizados. Ahora a nadie parece importarle.
—Estoy de acuerdo en que hay que seguir presionando al Gobierno para que se desarrollen todas las medidas que incluyen todos los planes de igualdad. Nadie debería ser discriminado a la hora de acceder a un determinado oficio y poder desarrollarlo libremente. También hay hombres que podrían desarrollar trabajos históricamente feminizados.
—¿Qué les diría a los que piensan que hay muchas denuncias falsas por malos tratos?
—No tengo los datos exactos pero habría que remitirles a los estudios que hay al respecto como los que publica el Observatorio sobre la Violencia de Género. Siempre encontraremos resistencias ante los cambios del orden establecido.
—Como psicóloga y feminista, ¿qué acciones concretas nos recomienda que realicemos para concienciar al mundo de la necesidad de una paridad completa?
—La psicología dice dos cosas sobre los cambios: que uno no cambia si no quiere y que si sigues empeñada en que cambie tendrás que tener grandes habilidades de motivación. Por tanto, deberíamos conseguir ser grandes motivadoras de cambios. En cuanto a acciones concretas, intentar dar ejemplo y no dejar de señalar tanto las desigualdades como que es de justicia esa paridad.
—¿Qué opina sobre las listas cremallera? ¿Es justo imponer cuotas sin que prime la capacidad de las personas al margen de su sexo?
—Precisamente a las mujeres se nos ha juzgado por nuestro sexo, no por nuestra capacidad y en la política siempre en detrimento nuestro. Mientras no haya una verdadera conciencia igualitaria, serán necesarias este tipo de medidas que compensen los puntos de partida desiguales que actualmente hay para hombres y mujeres. A mí también me gustaría que en un futuro próximo este tipo de medidas no sean necesarias.
— ¿Cuál es el sentido de seguir celebrando el día de la mujer?
—Siempre que se celebra algún día de estas características es para reclamar la atención sobre alguna injusticia no resuelta. Las mujeres seguimos siendo en el mundo ciudadanas de segunda, y mientras así sea, estamos en la obligación de reflexionar sobre esto e intentar cambiarlo.