IBIZA | LAURA FERRER ARAMBARRI
´El Ball´, que se basa en la novela del mismo nombre de Irène Némirovsky, «es la pequeña historia de una venganza, la de Antoinette, una adolescente oprimida, asfixiada, por su madre, la señora Kampf, una mujer exuberante, que acaba de pasar de la pobreza a la opulencia prácticamente de un día para otro». Con estas palabras resume Sergi Belbel, director de la obra, el contenido de este «experimento» de teatro-danza que se representará este sábado en Can Ventosa «si el mal tiempo permite salir al barco que trae la escenografía a Ibiza desde Barcelona», comenta Belbel, uno de los directores más premiados y reconocidos del momento que ha contado para la obra con la actriz Anna Lizarán y la coreógrafa Sol Picó, dos referentes en sus respectivos campos.
—Es una escenografía sencilla pero complicada de montar...
—Exacto, todo el escenario está montado sobre un suelo de agua. Visualmente se disfruta mejor desde los pisos superiores que desde la platea. Generalmente es al revés, pero en este caso no. La presencia del agua en la novela es muy importante porque la escena cumbre tiene que ver con el Sena. Además, la novela y la obra exploran la sexualidad y la sensualidad y el agua es un elemento sensual que ayuda a transmitir esa idea.
—¿Supuso para usted un desafío muy grande enfrentarse a una obra que parte de una novela y que combina danza y teatro?
—Sí, por muchos motivos. La base está en una novela que hay que adaptar para el escenario. Además planteábamos una rotura del lenguaje convencional mezclando danza y teatro. El hecho de que parta de la novela ´El Ball´ es una aportación de la propia actriz Anna Lizarán que me dijo: «Sergi, esta novela me ha recordado mucho a tu manera de concebir el teatro, a tus personajes». Cuando la leí pensé lo mismo. Paralelamente Sol Picó me comentó que tenía ganas de investigar lenguajes, teatro, danza... y pensé ¿por qué no? Anna Lizarán podía interpretar a la madre y Sol Picó a la hija, un personaje que interpreta magníficamente bien Xaro Campo en algunas representaciones.
—Una propuesta diferente.
—Exacto. De la fusión de estos lenguajes, con mucha intervención de la música y de la plástica del espectáculo, planteamos una propuesta diferente, que el teatro y la danza se dieran la mano. Es un espectáculo basado más en la experimentación que en dar un resultado comercial. La sorpresa fue mayúscula cuando se convierte en un éxito. Ha sido algo muy bonito porque no lo esperábamos, porque no era esta la intención. Siempre deseas llenar pero no era este el origen de la propuesta sino que era un trabajo pequeño, de investigación.
—Todo un logro hoy día, cuando muchas obras llenan sólo por llevar el gancho de una actriz de televisión.
—Ana Lizarán es una gran actriz pero no ha hecho concesiones a la televisión o al cine, sólo hace teatro y por ello es muy conocida en ese ámbito. Es la Jeanne Moreau catalana. Una gran dama de la escena que ha rehuido de la televisión. Es un espectáculo también para los amantes de la danza porque Sol Picó es una gran referencia en danza contemporánea. ´El Ball´ es una joya para amantes del teatro, del baile, de un buen texto.
—Además de la puesta en escena y ese duelo entre actriz-bailarina, también resulta atractivo el tema de arranque. El de los nuevos ricos.
—El personaje de Anna Lizarán es una mujer con un pie en la vejez que ha luchado toda su vida por tener un estatus. Se casa con un judío pensando que eso le reportará un bienestar inmediato. Pero no es así. Cuando su hija tiene unos catorce años, el marido tiene un golpe de suerte en la bolsa y la situación cambia drásticamente. Se hacen millonarios. Convoca un gran baile para buscar allí a su amante soñado. Ahí
es donde entra la hija. Le prohíbe ir al baile para que no le haga sombra, porque ya es una mujer.
—¿Hay un conflicto sexual?
—Totalmente. La madre la obliga a encerrarse en su cuarto y de ahí surge la venganza de la niña.