SANT ANTONI | RAÚL SÁNCHEZ
Un incendio en el apartamento 503 del edificio Bella Ibiza, en el número 8 de la avenida de Isidor Macabich de Sant Antoni, obligó a la Policía Local a desalojar a 30 vecinos como medida de precaución, ayer sobre las siete y media de la tarde. Una UVI móvil del servicio de urgencias del 061 se trasladó hasta el lugar del suceso, pero los sanitarios no tuvieron que intervenir, ya que no hubo que lamentar heridos y ninguna persona se intoxicó, a pesar de la densa humareda negra que salía de la quinta planta.
Una mujer estaba cocinando en su apartamento cuando decidió bajar a la primera planta del edificio a ver el piso de una vecina. En la cocina de gas dejó una olla al fuego, aunque ella negó este extremo y prefirió no hacer declaraciones.
Las llamas quemaron la cocina y destrozaron los electrodomésticos y los muebles de la estancia, según informaron los bomberos, que apagaron el fuego. El resto de la vivienda se vio afectada por el humo y la lavadora se salvó porque estaba en un patio exterior.
Hasta el lugar del suceso se desplazaron seis bomberos en dos camiones y un vehículo ligero, varias unidades de la Policía Local, de la Guardia Civil y de la Dirección General de Emergencias del Govern.
El 4 de marzo falleció un hombre por intoxicación debido el humo originado en un incendio ocurrido en su casa, en la calle Médico Salvador Gasull de Sant Antoni. Este fue uno de los motivos principales que llevaron al jefe de servicio de la Policía Local a decidir desalojar el edificio, aunque los vecinos regresaron a sus casas apenas una hora después de que comenzase el incendio.
«Vino ella, que es chilena, y su hija pequeña, a ver mi casa», explicó in situ Mari, una vecina del primer piso, donde se encontraba la inquilina del apartamento 503 mientras la olla estaba en el fuego. En la vivienda afectada por las llamas no había ninguna persona pero sí cuatro animales, un perro y tres gatos, que los bomberos pusieron a salvo.