IBIZA | E. R.
El conseller de Salud y Consumo, Vicenç Thomàs, afirmo ayer en el Parlament que los cambios previstos en el funcionamiento del servicio de urgencia 061 en Ibiza y Menorca están en «fase de información y negociación» y que, por tanto, cualquier propuesta de oferta de mejora del proyecto «será bien recibida».
En respuesta a una pregunta de la diputada del PP Carmen Castro, el conseller defendió que el 061 «ni desaparece ni se fragmenta» y que este servicio continuará siendo «el responsable de coordinar la atención urgente de los ciudadanos». Thomàs reconoce que es «normal» que los cambios previstos (los médicos del 061 se integrarán en la gerencia del Ib-Salut para «optimizar recursos») causen «reticencias», pero justificó que servirán para «mejorar la calidad asistencial» con «tiempos de respuesta óptimos».
No obstante, la diputada del PP defendió el mantenimiento de la autonomía funcional del 061 y de la especialidad en el ámbito de las emergencias extra-hospitalarias. Castro puso en duda que con el nuevo sistema se puedan mantener los tiempos de respuesta actual de tres minutos, lo cual es básico para que no baje la tasa de supervivencia. La diputada popular recordó que en el resto de comunidades autónomas el servicio de emergencia funciona de forma independiente y que, por ello, no se puede discriminar ahora a los ciudadanos de Ibiza y Menorca por una cuestión de «presupuesto». «La sanidad pública no se puede gestionar como una empresa privada», le dijo Castro al conseller.
Para el PP, el Govern balear pretende emplear a profesionales del 061 para «parchear» las deficiencias en el personal médico y de enfermería. «No se puede desestructurar un servicio que lleva muchos años funcionando bien para paliar la carencia de especialistas en otros servicios», subrayó Castro.