IBIZA | RAÚL SÁNCHEZ DE VEGA / EFE
Un terremoto de 3,2 grados en la escala de Richter se sintió la mañana del sábado 30 de enero en Mallorca, sobre todo en la bahía de Palma, aunque el servicio de emergencias del 112 también recibió alguna llamada desde Menorca. El seísmo no se notó en las Pitiusas. Se trató de «un pequeño temblor provocado por una microfalla», según informaron los expertos, que aseguran que Ibiza y Formentera no es una zona de riesgo sísmico.
Mallorca y Menorca son las islas de Balears que presentan una probabilidad más alta de registrar un terremoto superior a los 7 grados cada 400 ó 500 años, según explicó tras el seísmo un experto. El riesgo de sufrir un terremoto con consecuencias devastadoras es casi nulo en las Pitiusas, donde se reciben los efectos de la zona sísmica de las Béticas, la más activa de España, pero que produce movimientos en el mar.
Precisamente en las aguas del Mediterráneo se registró el seísmo de mayor intensidad próximo a Ibiza y a Formentera, que alcanzó 4,3 grados en la escala de Richter en 1925. «No existe peligrosidad en las Pitiusas, históricamente no hay muchos terremotos en estas islas», comenta Emilio Carreño, director de la Red Sísmica Nacional, que pertenece al Instituto Geográfico Nacional.
Zona sísmica de las Béticas
En la segunda década del siglo XX se empiezan a obtener datos sismológicos en España y a partir de 1967 los informes empiezan a tener más continuidad, según explica Carreño. La zona sísmica de las Béticas ocupa gran parte de Andalucía, se extiende por debajo del Mar Mediterráneo y alcanza la zona norte de la isla de Ibiza, informa el director de la Red Sísmica. «No son fallas de grandes dimensiones», apunta Carreño.
En el norte de la isla se registró un seísmo en 2000 que alcanzó 2,7 grados en la escala de Richter, y en el noreste otro en 2002, cuya intensidad fue de 2,2, según indican los datos recogidos por la Red Sísmica, que está centralizada en Madrid.
A pesar de que Balears no tiene en general riesgo de sufrir grandes terremotos, el Instituto Geográfico Nacional tiene dos estaciones sísmicas en el archipiélago, una en Mallorca y otra en Ibiza.
«El sensor sísmico, que es un aparato cilíndrico de aproximadamente un metro de largo por 20 centímetros de ancho, está oculto en una sima en el campo en el municipio de Sant Antoni», informa Carreño, que no quiere concretar con más detalle el lugar. «En Canarias nos han robado varios sensores y han destrozado algunas estaciones», explica el director de la Red Sísmica para justificar que no desvelen dónde está la estación sísmica de Ibiza.
El sensor mide la presión y la temperatura constantemente, y envía la información a través del satélite Hispasat al centro de datos. De hecho, en la página de la Red Sísmica Nacional, www.ign.es, se recogen todos los movimientos de las placas tectónicas que se producen en el país.
«La estación de Ibiza es de las mejores, es de última generación», apunta Carreño, que informa que en la cueva de Sant Antoni donde está oculto el sensor sísmico, también hay una serie de paneles solares para suministrar energía a la estación. Todo el conjunto, instalado en julio de 2001, está vallado en una zona de difícil acceso.
La mayoría de la Península se encuentra en una zona de bajo riesgo sísmico. Balears, gran parte de Andalucía, Canarias y algunas zonas de Galicia, País Vasco, Navarra, Aragón, Catalunya, Extremadura, Castilla-la Mancha y la Comunidad Valenciana están en un nivel de riesgo algo superior. El que se podría considerar como nivel 3 alcanza a pequeñas partes de Catalunya, Aragón, Andalucía, Murcia y de la Comunidad Valencia. Por último, las zonas de mayor riesgo sísmico son la provincia de Granada y una pequeña parte de la de Murcia (ver mapa).
1925: el más importante
El Instituto Geográfico Nacional comienza a obtener datos sobre seísmos en España en la segunda década del siglo XX. Precisamente es en 1925 cuando se registra el terremoto de mayor intensidad ocurrido cerca de las Pitiusas, que alcanzó 4,3 grados en la escala de Richter, aunque sólo se sintió en el mar Mediterráneo, no en tierra.
2000: terremoto en el norte
La falla Bética, una de las más activas de España, se prolonga bajo el mar desde Andalucía hasta Balears, y alcanza el norte de la isla de Ibiza, donde en 2000 se registró un seísmo de baja intensidad, 2,7 en la escala de Richter.
2002: último movimiento
La Red Sísmica Nacional del Instituto Geográfico Nacional registró el último movimiento de cierta importancia en 2002 en Ibiza, en la zona noroeste de la isla. El seísmo sólo alcanzó los 2,2 grados en la escala de Richter.