IBIZA | C. N.
Un grupo de particulares está recogiendo firmas para modificar la normativa que rige la zona azul y lograr para los empresarios y trabajadores que no residen en la ciudad pero que deben visitarla a diario, las mismas ventajas que los residentes a la hora de aparcar.
Los promotores ya han reunido un millar de rúbricas y esperan llegar hasta las 2.600, aproximadamente (el 10% del censo en el municipio), según explican en una nota. Una vez reunidas estas firmas, darán entrada de su solicitud en el Ayuntamiento para que sea debatida en el pleno de la Corporación.
En concreto, estos vecinos proponen modificar el artículo 7 de la ordenanza que regula el aparcamiento de vehículos en la zona azul. Así, la propuesta «consiste en equiparar esas bonificaciones (de los residentes) para aplicarlas a las personas que, aun no siendo residentes en el municipio deban, por motivos laborales, desplazarse diariamente a la ciudad para desempeñar su trabajo, tanto en el caso de empresarios como de empleados, permitiendo obtener una autorización para aparcar en esas zonas pagando una tasa periódica tras acreditar que cumplen los requisitos que reglamentariamente se establezcan».
El portavoz de este colectivo, Richard Schlafke, exige que a las personas que deban pasar el día en Ibiza por cuestiones de trabajo se las trate como a los residentes: «No estamos de paso y trabajamos en la ciudad; creemos que con la nómina y el alta fiscal de una empresa en la ciudad sería suficiente para justificar la necesidad de disponer de un aparcamiento». Además, asegura que no buscan un trato diferenciado: «Podemos pagar incluso más que los residentes, pero queremos ventajas para aparcar». «Vila –añade– pone como excusa que podemos usar los aparcamientos disuasorios, pero el problema es que no hay». Para sumarse a esta recogida de firmas se puede enviar un fax al número 971199811 o un e-mail a la dirección richy@erikira.com adjuntando el nombre y el número del DNI. «Hay que ser mayor de edad y si nos envían el DNI no hace falta que firmen la solicitud», dice Schlafke.