IBIZA | A. P.
El Ayuntamiento de Santa Eulària ordenó ayer la paralización de los trabajos de la maquinaria pesada (consistentes en la trituración de piedras para convertirlas en arenilla) en las obras que se ejecutan para la construcción del aparcamiento subteráneo de esta localidad hasta que la empresa adjudicataria se adapte a la normativa municipal sobre ruidos y polvo.
Esta decisión fue tomada ayer ante las denuncias de un grupo de vecinos por las molestias sufridas por la acción de esta maquinaria, según informaron fuentes del propio Ayuntamiento.
Por la mañana, el grupo de la oposición hizo pública una nota en la que denunciaba que las máquinas operaban como si efectuasen «trabajos propios de una cantera». La nota de PSOE de Santa Eulària añade que estos grabajos causan «molestias a los edificios y comercios de la zona, durante las horas de trabajo de las máquinas» y agrega que «se forma una nube de polvo constante que se introduce en las casas, restaurantes y establecimientos comerciales».
Por su parte, el Ayuntamiento aseguró que «no se trata de obras de cantera, sino de reutilización de los materiales, que deben llevarse a cabo en la misma obra».
Los socialistas, por otra parte, sostienen que «el mercado, las terrazas y los vehículos quedan totalmente cubiertos de tierra e incluso se respira el polvo», por lo que solicitaban en su nota al equipo de gobierno que cesaran de inmediato los trabajos y los trasladasen «a una zona adecuada para ellos. «Creemos que el centro de Santa Eulària no es el sitio idóneo para montar una cantera, con la permisividad del Ayuntamiento», subraya la nota del grupo de la oposición.
El aparcamiento ocupa un solar situado en pendiente. La parte más baja del terreno, la más próxima a la sede consistorial, ha alcanzado ya la profundidad máxima prevista, de siete metros.
Sin embargo, en el otro extremo del aparcamiento, donde se prevé la construcción de cuatro niveles, se seguirá rebajando hasta alcanzar los 12 metros de profundidad. Para la ejecución de estas obras está prevista la instalación de cuatro módulos prefabricados en el interior de la superficie vaciada.