IBIZA | E. RODRÍGUEZ
Dos consellers de Ibiza podrían dejar el equipo de gobierno insular para ocupar altos cargos del Govern balear. En la remodelación promovida por el presidente del Govern, Francesc Antich, tras la ruptura definitiva con Unió Mallorquina (UM), se plantea la entrada de al menos dos ibicencos en las conselleries de Turismo y Medio Ambiente, integrada ahora con la de Movilidad y Ordenación del Territorio, en manos del Bloc per Mallorca. Parte de la anterior conselleria de Medio Ambiente, como la Agencia Balear del Agua, ha sido asumida por la conselleria de Obras Públicas y Vivienda, del PSOE.
Al parecer, el nombre del conseller insular de Ordenación del Territorio, Miquel Ramon, es uno de los que se barajan para ocupar un cargo de dirección en la conselleria de Medio Ambiente, a pesar de que él mismo lo negaba ayer, al tiempo que aseguraba que no tenía interés en marchar a Palma. «Seguro que no. Ni me lo han planteado. Creo que el tema está cerrado [el reparto de cargos de las conselleries que gestiona el Bloc] y yo no estoy. No hay ninguna posibilidad», dijo Ramon. Según ha podido saber este periódico, durante el día de ayer se abordó en Palma la posible entrada de Ramon en el Ejecutivo autónomo, posibilidad que sigue abierta.
El presidente del Consell, Xico Tarrés, dijo tras conocer la decisión de Antich de prescindir de UM y poner en marcha la remodelación del Govern que Ibiza iba a tener más peso en el nuevo Ejecutivo. Descartada la posibilidad de ocupar una segunda conselleria, los esfuerzos se centran en situar a algún ibicenco al frente de una o varias direcciones generales de peso. De hecho, parece ser que uno de los nuevos directores de la conselleria de Turismo será ibicenco. Además, no se descarta que el elegido también sea uno de los componentes del actual equipo de gobierno del Consell.
Por otra parte, la diputada de ExC Esperança Marí aseguró ayer que en este momento no se deben reclamar cuotas de partido, sino «buscar a las personas más preparadas y apropiadas, con un perfil técnico», para ocupar los puestos de dirección que han quedado vacantes. «No se deben seguir criterios de partido ni de colores políticos», indicó, para añadir acto seguido que se debe ser «prudente» y «no abrir nuevos frentes». Marí ve bien la posibilidad de que algún conseller del Consell pase al Govern.