IBIZA | A. P.
La utilización de distintas marcas de GPS en los taxis de Ibiza, como está previsto, impedirá la unificación de los servicios y la comunicación integral entre dispositivos de toda la isla. La incorporación de distintos sistemas de GPS (un sistema global de navegación por satélite que permite determinar en todo el mundo la posición de un objeto, una persona, un vehículo o una nave, con una precisión de pocos metros) en los taxis de la isla divide a las distintas asociaciones de profesionales.
Por una parte, los 57 taxistas de Santa Eulària y los 15 de Sant Joan funcionan desde hace dos años con el sistema que utiliza los GPS de la marca Taxitronic, de «forma muy efectiva y sin problemas», según el presidente de la asociación de Santa Eulària, José Tur Roig.
Por otro lado, los taxistas de Vila, obligados por la normativa que aprobará previsiblemente este mismo mes el Ayuntamiento, deberán instalar este dispositivo, pero ya han descartado la utilización del Taxitronic, según aseguró ayer el presidente de la asociación, Vicent Prats. «De cinco marcas hemos descartado tres, entre ellas, la que usan los taxistas de Santa Eulària y ahora nos hemos quedado con dos para elegir: Nitax y Treelogic», explicó. Prats añadió también que la asociación había acordado que la gestión del GPS corriera a cargo de la propia patronal y aseguró que el principal motivo para no sumarse a la marca Taxitronic «es que la utiliza una empresa privada que gestiona el sistema en Santa Eulària».
No obstante, Raquel Laquente, representante de Taxired, afirmó ayer que la gestión del mismo sistema puede llevarse a cabo por una empresa privada o por la propia asociación de taxistas de Vila y recalcó que «lo más importante sería que el sistema podría aplicarse por igual a todos los taxis de la isla, tener un solo número de teléfono al que llamar para pedir un taxi y coordinar todos los servicios entre los distintos profesionales», aseguró Laquente.
Las distintas patronales son conscientes de que más de un sistema de GPS, que además utilice sistemas distintos de comunicación, hace inviable la coordinación entre todos los taxistas porque las marcas son incompatibles entre sí. «En realidad, no se perjudicará al cliente, porque cada municipio tendrá el sistema que quiera y no afectará a los usuarios. Seguiremos como hasta ahora, que tenemos distintos números de teléfono para cada municipio y diferentes frecuencias de radiotaxi», aclaró Prats.
Finalmente, los taxistas de Sant Josep y Sant Antoni no se plantean momentáneamente la instalación del GPS ya que no hay una normativa municipal que les obligue a instalar los dispositivos.
«Lo suyo sería poder compartir con los demás municipios el mismo sistema. Por el momento no vemos la posibilidad de tener un solo sistema», señala Prats. Los taxistas de Vila consideran «precipitada» la intención del Ayuntamiento de aplicar el GPS de forma obligatoria a pocos meses antes del inicio de la temporada turística. Prats asegura que la adaptación al dispositivo requiere de un tiempo para corregir errores y adaptarlo a la isla. «No entendemos por qué el Ayuntamiento tiene tanta prisa, ya que hace falta un periodo de entrenamiento», remarca el presidente. Prats añade que no se opone a discutir un sistema único consensuado entre todos los taxistas y ayuntamientos. «Santa Eulària dijo que montaría el GPS pero no consultó con los taxistas de Vila y ahora no nos planteamos contar con esta empresa para instalar el GPS en Vila», remarca el presidente.
El coste de la compra e instalación del GPS ronda los 3.000 euros, aunque después los taxistas de Santa Eulària y Sant Joan deben pagar una cuota a Taxired de unos 110 euros al mes por la gestión del dispositivo. Los 128 taxistas de Vila también pagan una cuota a la asociación, que en este caso es de unos 70 euros al mes, aunque la cuota subirá entre 20 y 30 euros después de la instalación del sistema. El dispositivo que prevé instalarse en Vila integra el taxímetro, la posibilidad de cobro por tarjeta y otros servicios incluidos que satisfacen a los taxistas. «No queremos la fórmula a Santa Eulària pero mantenemos las puertas abiertas para discutir la posibilidad de usar un solo sistema», señala Prats.
La gestión del GPS
Los taxistas de Santa Eulària y Sant Joan disponen de estos dispositivos, que están gestionados por una empresa privada. Los profesionales de Vila quieren controlarlos ellos.
Críticas al Ayuntamiento
La Asociación de Vila critica al Ayuntamiento por su «precipitación» en la aprobación de la normativa que obligará a tener GPS.