IBIZA | MARTA TORRES
La conselleria balear de Educación ha cerrado tres aulas del colegio Can Misses afectadas por las grietas, según confirmaron ayer fuentes de este departamento. Se trata de las dos clases de Infantil de tres años (una de ellas cerrada el sábado) y el aula de informática, detallaron. Sin embargo, la portavoz de la asociación de padres, Carmen Ortiz, señaló que en realidad son cinco los espacios del centro en el que no pueden entrar los alumnos, ya que los responsables del colegio han decidido por motivos de seguridad que los niños no accedan tampoco a las aulas de religión y de educación especial, que también presentan grietas.
Las tres aulas quedaron ayer precintadas después de la visita al centro de una aparejadora del Institut Balear d´Infraestructures i Serveis Educatius i Culturals (Ibisec) y un arquitecto municipal. Desde la conselleria señalan que el cierre de las clases se ha adoptado «por precaución y para tranquilizar a los padres a la espera de que se lleve a cabo una inspección exhaustiva de las instalaciones».
Los padres, sin embargo, aseguran que están «nerviosos» y «preocupados» y recuerdan que hace apenas unos días la directora general de Planificación y Centros, Elvira Badia, aseguró que no había riesgo para los niños. Los padres acusan a la conselleria balear de Educación de no haber tomado en serio sus denuncias de grietas en el edificio «hasta que no se ha caído un trozo de techo». «Veía que esto estaba mal porque habíamos denunciado el estado del centro en más de una ocasión, pero hasta que no han hecho las mediciones de las catas no nos han tomado en serio», señala la portavoz de los padres.
Carmen Ortiz explica que ayer por la mañana la dirección del centro decidió que los niños de tres años no entrarían en el aula que estaba sin precintar. «Nos decían que no podían garantizar la seguridad», detalla. Instantes después, la aparejadora del Ibisec y el arquitecto municipal clausuraban este espacio y el aula de informática. «La aparejadora quería tapar las grietas y el arquitecto, que no daba crédito, ha sido el que ha propuesto precintar los espacios», insiste la portavoz de los padres. Desde el Ayuntamiento de Ibiza, sin embargo, aseguran que el arquitecto municipal sólo acompañaba a la aparejadora del Ibisec, que es la que ha tomado las decisiones.
Mudanza escolar
Minutos después de enterarse de la noticia, un grupo de padres se dirigió a la delegación de la conselleria de Educación para entrevistarse con Margalida Marí, la delegada, para pedirle explicaciones sobre el estado en el que se encuentra el centro, las ocasiones en las que han dicho que no pasaba nada y para saber dónde se impartirán las clases a estos dos grupos que se han quedado sin aula. Fuentes de la conselleria balear de Educación señalan que uno de los grupos de alumnos se ha trasladado a un aula más pequeña mientras que el otro se mudará al aula de inglés mientras duren las obras.
La asociación de padres está descontenta con esta medida. Carmen Ortiz explica que los espacios en los que se imparten las clases son pequeños. «Los niños están hacinados», indica la portavoz de los padres. Ortiz detalla que ayer cuando se precintó una de las aulas no había ningún espacio preparado, de manera que se llevó a los niños al gimnasio mientras los profesores se encargaban de habilitar el aula de inglés para poder acoger a los escolares.
Los padres aseguran que están «crispados» y «enfadados» y no descartan convocar movilizaciones y actos de protesta para exigir a la conselleria que solucione de manera inmediata los problemas del centro. «Estamos preocupados porque de momento sólo han examinado las aulas en las que denunciamos que había grietas, pero no las demás. Lo que queremos es que se haga un estudio de todo el edificio y que empiecen las obras cuanto antes. De momento no han movido un dedo», comenta Ortiz, que también exige a la conselleria de Educación que les confirme si se han efectuado en el edificio todas las revisiones previstas en su plan de conservación de centros educativos.
De momento, tanto la conselleria de Educación como el Ayuntamiento desconocen el tiempo que podrían prolongarse las obras para reparar las grietas, ya que están a la espera del informe definitivo que elaborarán los técnicos. Los padres aseguran que desde la conselleria les han adelantado la posibilidad de instalar aulas prefabricadas en es Pratet o en el patio del colegio para acoger a los niños durante los trabajos. Sin embargo, desde la conselleria no confirman este detalle. «Es demasiado pronto para decir nada», insisten.
Los padres señalan que en el caso de que se ubicaran en es Pratet sería necesario habilitar un servicio de autobús escolar que llevara a los niños desde Can Misses hasta el centro de Vila para que las familias con hijos en cursos diferentes puedan dejar a todos sus niños en el colegio a la hora adecuada. Además, descartan la posibilidad de que las aulas prefabricadas, si finalmente son necesarias, se ubiquen en el patio del colegio, ya que aseguran que dejaría al centro sin espacio para que los niños jueguen durante el recreo.