SANT ANTONI | J. LL. F.
La matanza del cerdo constituye una de las tradiciones más arraigadas en el campo pitiuso por estas fechas, en que las despensas se llenan de sobrasadas, butifarras, butifarrons y otros productos derivados de este animal. El programa de fiestas de Sant Antoni quiso ayer sumarse a esta ancestral costumbre e incluyó unas matanzas «al estilo tradicional» en las dependencias de la Cooperativa Agrícola, al objeto de preparar la carne y los embutidos que se degustarán en la feria Sant Antoni Rural, que tendrá lugar en enero.
Ya desde primera hora de la mañana, una veintena de personas, entre miembros de la Cooperativa, familiares y amigos, empezaron a disponer todo lo necesario para descuartizar el animal y sacar de él todas las partes que se transformarán en carne y embutidos. El matancer Pep Benet, auxiliado por varios ayudantes, sacrificó el impresionante cerdo, que pesó 260 kilos, según precisó el vicepresidente de la Cooperativa, Joan Tur, Armat, mientras cortaba tiras de tocino provisto de un cuchillo de grandes dimensiones.
Una vez limpiado y totalmente desprovisto de pelo, se procedió al despiece del cerdo, tarea especialmente trabajosa y para la que se requieren también utensilios de cierto calibre, como un hacha para partir la osamenta del ejemplar.
Seleccionando las carnes
A medida que iban extrayéndose trozos del animal, éstos iban siendo distribuidos por las mesas instaladas alrededor, en las que los matancers iban cortando la carne en función de la finalidad a la que iría destinada. Uno de los que más ahínco ponía en su tarea era el ex conseller balear de Comercio e Industria, José Juan Cardona, cuyos problemas con la justicia no fueron impedimento para participar de forma desinteresada en esta jornada lúdica.
A mediodía, la carne ya estaba siendo triturada y amasada a mano, mezclándola con las especias adecuadas. En otras mesas, se preparaban los intestinos que servirían de funda para las sobrasadas y butifarras.
Numerosos curiosos observaban el proceso desde las vallas que delimitaban la zona de operaciones y presenciaban así un operativo que se prolongó hasta la tarde. Parte de la carne obtenida con estas matanzas fue aprovechada para el almuerzo de los participantes en la misma, que degustaron un arrós de matances y una frita de porc, los dos platos más típicos y apropiados para una ocasión de esta índole.
El próximo día 24 de enero tendrá lugar la jornada Sant Antoni Rural, cuando las instalaciones de la Cooperativa acogerán una multitud de actividades relacionadas con el mundo del campo, la agricultura y la ganadería. Como en años anteriores, se organizarán diversas actividades festivas para dar a conocer no sólo el trabajo de la Cooperativa sino, en general, de empresas y productores ibicencos relacionados con el sector.
Esta es la primera vez que la Cooperativa Agrícola de Sant Antoni celebra unas matanzas de este tipo, que también tuvieron como objetivo dar a conocer todo el proceso de principio a fin a quienes quisieran conocerlo. El Ayuntamiento de Sant Antoni participó costeando la compra del cerdo sacrificado ayer.