PALMA | J:F. MESTRE/F. ARMENDÁRIZ
Bartomeu Vicens, ex diputado de Unió Mallorquina y antiguo conseller de Territorio del Consell Insular, sólo necesitó 24 horas para reunir la cifra de 200.000 euros que le exigían los jueces para evitar su ingreso en prisión. Desde primera hora de la mañana de ayer, en comunicación constante con sus abogados Jaime Campaner y Eduardo Valdivia, el ex diputado realizó cuanta gestión consideró necesaria para reunir esta elevada cantidad. Por una parte Vicens tenía que hacer frente a 100.000 euros de fianza impuestos por el Tribunal Superior de Justicia, la misma sala que días antes le había condenado a cuatro años y medio de prisión por malversación de caudales públicos y prevaricación. Y por otra, tenía que abonar la misma cantidad que había fijado el juez Juan Ignacio Lope Sola por su implicación en la operación Maquillaje.
Desde primera hora de la mañana sus abogados se mostraban optimistas en que el ex portavoz parlamentario de Unió Mallorquina lograra reunir este dinero, ya que de lo contrario tendría que haber ingresado de inmediato en prisión. Al tener embargado todo su patrimonio, Vicens tuvo que pedir favores a familiares y amigos para que le prestaran el dinero, según confirmaron ayer a este periódico fuentes próximas al ex diputado. Y así logró reunir la fianza en dinero en metálico y en talones, que fue aportando a los dos juzgados para que ninguno de ellos ordenara que esa misma noche fuera a prisión.
Una vez ya reunido el dinero poco antes de la una de la tarde de ayer Bartomeu Vicens se personó en la sede del Tribunal Superior de Justicia. Lo hizo acompañado de su abogado Jaime Campaner. Su presencia en el edificio judicial fue relativamente corta. En la oficina judicial le aceptaron el dinero y por tanto la Sala confirmó su situación de libertad condicional. No es la única fianza que tiene depositada el político de Unió Mallorquina en la más alta instancia judicial de Balears. El juez Antonio Campo, que instruye la causa matriz del denominado caso Son Oms, ya le impuso en octubre de 2008 una fianza de 100.000 euros.
Una hora y media más tarde, en esta ocasión en los juzgados de Vía Alemania, el ex diputado nacionalista se presentó en el juzgado de instrucción número 2 de Palma. Poco antes, su amigo y presunto testaferro, Alfredo Conde, había salido en libertad tras depositar una fianza de 200.000 euros impuesta por su implicación en la operación Maquillaje. Conde, a diferencia de Vicens, no presentó un aval bancario ni dinero en metálico. Presentó unos ingresos económicos y unas escrituras de sus propiedades inmobiliarias. Debido a que sólo le otorgaron un plazo de 24 horas para presentar la fianza de 200.000 euros, el dueño de la productora Studio Media Comunicació no había tenido tiempo de hipotecar sus bienes inmobiliarios a fin de reunir el dinero exigido. Sin embargo, el juez, después de estudiar la documentación que presentó Alfredo Conde, consideró suficiente los bienes que presentaba para no ingresar en prisión.
Otros 100.000 euros
Antes de la hora límite que le estableció el juez para abonar la fianza, el ex diputado Vicens se presentó en el juzgado para abonar el dinero de la segunda fianza.
Ni a su salida del Tribunal Superior de Justicia ni del juzgado de Vía Alemania, el ex conseller de Territorio del Consell quiso hacer manifestaciones a los medios de comunicación. Sólo se limitó a felicitar las fiestas navideñas, pero no quiso explicar de dónde había conseguido esta cantidad económica tal elevada ni quién o quiénes le habían ayudado a recaudar el dinero. Aún así se mostró satisfecho en mantener su situación de libertad, a la espera de responder por otras causas judiciales.