IBIZA | N. G. G.
Los niños de Santa Eulària disfrutaron ayer de una tarde de fiesta con bailes, música y juegos animados por el payaso Piruleto en la carpa instalada por el Ayuntamiento en el puerto deportivo. Pese al fuerte viento que entraba por la puerta y movía de un lado a otro la alfombra roja central y hacía volar los manteles, al tiempo que en el exterior tumbaba tres muñecos de plástico llenos de aire, a partir de las seis de la tarde niños de todas las edades, incluso adolescentes, fueron llenando el recinto.
Los primeros en llegar se desprendían rápidamente de sus zapatos y abrigos para poder saltar con todas sus fuerzas en el castillo hinchable, cuyo éxito disminuyó notablemente cuando Piruleto se subió al escenario. «¡Hola, hola!, ¿vamos a hacer una fiesta?», gritó a los niños poco antes de poner la música y dar inicio a su actuación.
Un examen sobre las partes de un coche dio paso a entonar ´El auto de papá´, que todos los pequeños siguieron con atención desde sus sillas o de pie, pegados al escenario, mientras sus padres les vigilaban atentamente o les animaban a moverse.
Además de la animación del payaso, que tenía previsto hacer juegos, disparar cañones de confeti, subir a los pequeños al escenario para hacerles bailar y cerrar su actuación con una fiesta de nieve, en la carpa se instaló también un bar y una zona en la que poder pintar.