IBIZA | E. R.
El Ayuntamiento de Ibiza rindió ayer un homenaje a los trabajadores de la Corporación que se han jubilado en los últimos dos años. La Corporación aprovechó la celebración del llamado ´pleno de la sobrasada´ (no se debaten propuestas que puedan causar controversia con la oposición ni ésta presenta ninguna moción) para regalar un recuerdo a los trabajadores que han dejado de ejercer su función en el Consistorio desde 2007. En total, la alcaldesa, Lurdes Costa, y la portavoz de la oposición, Virtudes Marí, hicieron entrega de un reloj a siete personas: Juan Manuel Ferrer, Nieves Mayans, Serafín Ruiz, José Camanforte, Mario Añibarro, Josefa Martín y Juan Antonio Torres.
Costa señaló que se trata de un reconocimiento a estos trabajadores de la institución por «los servicios prestados a todos los ciudadanos». «Es un agradecimiento en nombre de todos», dijo la alcaldesa en la sala de plenos que, ayer, a diferencia de otras ocasiones, estaba mucho más concurrida de público. De la misma manera, Lurdes Costa entregó «la medalla de la constancia», un diploma acreditativo de sus 25 años de trabajo en el Ayuntamiento, a Sonia Cardona.
El pleno aprobó por unanimidad la firma de un convenio con el Institut d´Estudis Eivissencs para ofrecer cursos de catalán para adultos y la ratificación del acta de recepción definitiva de la urbanización de Cas Serres de Baix. Luego, la Corporación y los trabajadores municipales degustaron en el claustro del Ayuntamiento sobrasada y productos típicos, como manda la tradición, para brindar por la Navidad.