J.LL.F./REDACCIÓN DIGITAL
Los 4,7 millones que el Govern balear ha ingresado al Consell de Ibiza permitirán desatascar el proyecto de reforma y conversión en avenida urbana del primer cinturón de ronda de Vila (E-10 según su nombre técnico). La primera fase de las obras será la considerada prioritaria, comprendida entre las rotondas de ses Figueretes y Can Misses. El presupuesto de todo el trazado pendiente de remodelación costará casi 23 millones de euros, pero las fases finales se contemplan a medio y largo plazo por parte de la institución insular.
El presidente del Consell, Xico Tarrés, junto a la alcaldesa de Vila, Lurdes Costa, y el conseller de Movilidad, Albert Prats, han presentado hoy el anteproyecto de remodelación, que abarca desde la rotonda de Can Sifre, hasta el comienzo de la carretera de Santa Eulària.
En la primera fase se incluirán nuevas aceras a ambos lados de la calle, la implantación de un paseo central de 14 metros de anchura para peatones y un carril-bici. Además, se crearán aparcamientos laterales.
En lo que respecta a la circulación viaria, la velocidad máxima de conducción pasará de los 80 km/h actuales a los 50 propios de una vía urbana. Para la regulación del tráfico se instalarán semáforos en las cruces que se crearán para permitir conectar las calles a amabos lados de la vía.