IBIZA | E. RODRÍGUEZ
La alcaldesa de Vila, Lurdes Costa, aseguró ayer en su visita al edificio es Pla de Vila, donde se realojarán a los propietarios de las viviendas de Santa Margarita, que la mudanza se efectuará en el plazo de un mes. Costa explicó durante una visita al inmueble que está pendiente el certificado del final de obra, previo a la concesión de la cédula de habitabilidad y la entrega de las llaves. En este caso, a diferencia del traslado de parte de los juzgados al Cetis (ver página 3), la mudanza no se efectuará hasta que se haya cerrado toda la tramitación administrativa. La alcaldesa dijo que la obra está acabada y que sólo queda pendiente la limpieza general y la concesión del certificado del final de obra. Explicó que este trámite está avanzado y que sólo queda que el Consistorio «supervise» el documento entregado por los arquitectos.
Costa dijo estar «satisfecha» de cómo ha quedado la obra, sobre todo los acabados y la calidad de los materiales empleados. Este edificio, colindante al primer cinturón de ronda junto al colegio Sa Real y que ha tenido un coste de 10 millones de euros, cuenta con 121 viviendas distribuidas en seis alturas, así como 100 plazas de aparcamiento, nueve trasteros y cinco locales comunes. De los 121 pisos, 92 están destinados al realojamiento de los propietarios de Santa Margarita y otros 29 salen a la venta «a precio tasado», según explicó la alcaldesa. De todos modos, sólo se han vendido dos de estas viviendas. Costa confía en que, «con la recuperación económica anunciada», se puedan vender, lo cual es fundamental para «el equilibrio económico-financiero» de la operación urbanística (Ibiza Centre) en la que se enmarca su construcción.
De los 92 propietarios de los edificios de Santa Margarita, 12 se han desmarcado de la propuesta y no aceptan las condiciones, por lo que el Consistorio se ha visto obligado a iniciar un proceso de expropiación. La alcaldesa señaló al respecto que, una vez se cuente con el certificado de final de obra, se citará a estas personas para ofrecerles una valoración de sus pisos y, si no se logra un acuerdo, la diferencia se resolverá en el juzgado. «No se puede parar un proyecto del que se beneficia el 90 por ciento de las personas implicadas», dijo Costa, que recordó que así lo avalan ya varios autos judiciales.
La alcaldesa insistió en la importancia del realojamiento de los habitantes del edificio de Santa Margarita, construido hace más de 50 años con «un sistema de construcción» parecido al que se empleó en su día con el edificio de Palma que recientemente se desplomó, y que se encuentra en «precarias condiciones». El Consistorio destaca, además, que los propietarios de Santa Margarita, que se ubicarán en las viviendas de las tres primeras plantas del edificio de es Pla de Vila, han recibido un 30 por ciento más de metros cuadrados con respecto a la superficie de sus viviendas actuales. Además, han podido elegir otro piso, de mayor superficie, abonando la diferencia. Lo mismo con la plaza de aparcamiento. La mayoría de las viviendas tienen entre 70 y 85 metros cuadrados y dos habitaciones.
Por su parte, la alcaldesa explicó que la construcción de locales comerciales y viviendas en el solar de los edificios de Santa Margarita, que seguramente se echarán abajo en 2010, según dijo, queda fuera del proyecto Ibiza Centre. El Ayuntamiento sacará a subasta los terrenos, tal como desveló hace meses este periódico. Costa justificó que el interés del Ayuntamiento radicaba en dar una solución a los vecinos de Santa Margarita, el antiguo colegio de sa Graduada y el nuevo edificio de los Juzgados, «y no en actuar de promotor». Por ello, el equipo de gobierno ha decidido ofrecer estos terrenos «al mejor postor».