IBIZA | N. G. G.
El principal testigo de un juicio contra el dueño de un bar acusado de tráfico de drogas negó ayer que el procesado le hubiera vendido hachís y aseguró que la droga que llevaba encima y que le intervino la Policía era suya.
Fuentes de la Fiscalía señalaron que el acusado, J. R. T., que regentaba un bar en Platja d´en Bossa, fue detenido después de que varios agentes vieran a este testigo salir del establecimiento con una cantidad no precisada de hachís. «Dijo que se lo vendió el dueño», aseguraron ayer los policías, quienes el día de los hechos registraron el local y encontraron en el interior una báscula de precisión y restos de estupefacientes.
Pese a que el procesado, que ya tenía una condena anterior, negó los hechos, el Ministerio Fiscal pidió para él cuatro años de prisión por un delito contra la salud pública, mientras que su abogado solicitó su absolución.