PALMA/IBIZA | AGENCIAS/REDACCIÓN
El voto del diputado Bartomeu Vicens, en libertad bajo fianza de 100.000 euros, permitió ayer que el Govern aprobara los presupuestos del 2010. Aunque a disgusto, los partidos del Pacto valoraron el hecho de no tener que prorrogar las cuentas de este año. El presidente Francesc Antich admitió estar «muy contento y satisfecho» con la aprobación de los presupuestos, ya que en un momento de «dificultades económicas» es «más importante que nunca» que las instituciones tengan sus cuentas aprobadas, para poder abordar políticas «de servicio a la ciudadanía», según declaró al acabar el debate de presupuestos en el Parlament.
Vicens, integrado en el Grupo Mixto desde que UM le diera de baja en el partido, permitió sumar los 30 votos necesarios para sacar adelante un proyecto de presupuestos que asciende a 3.384 milones de euros, un 4,9 por ciento menos que en 2009. Con todo, la situación de incertidumbre marcó el debate hasta el último momento, ya que nadie en la Cámara autónoma sabía cuál sería el sentido del voto del ex uemita.
Así, la aprobación de los presupuestos se ha visto marcada primero por el rechazo de las enmiendas presentadas por Vicens, en las que pedía un traspaso de un millón de euros de la conselleria de Innovación al Institut d´Estudis Baleàrics, que dirige Sebastià Serra (UM), y de otro millón procedente de las conselleries de Asuntos Sociales y Comercio al Departamento de Deportes y Juventud, a cargo del nacionalista Mateu Cañellas.
El rechazo a estas enmiendas provocó el enfado del diputado y puso en riesgo la aprobación definitiva las cuentas. Sin embargo, él aseguró tras la votación que ha votado los presupuestos «por responsabilidad política», pese a que, remarcó, el «PSOE ha incumplido el pacto» de aprobar sus enmiendas. «No me han explicado la razón y lo único que me han dicho es que tenían que romperlo, porque no podían cumplirlo», señaló.
El diputado sostuvo que nunca peligró su respaldo a los presupuestos: «Desde hace seis meses venía diciendo que iba a respaldar las cuentas públicas, aunque parecía que no se me creía», insistió. Vicens dijo sentirse libre y añadió que seguirá gozando de la autonomía que ha tenido hasta la fecha, y dejó claro que no se halla bajo ninguna instrucción de UM (aunque los destinatarios del cambio de partidas que proponía en sus enmiendas son departamentos en manos de los nacionalistas mallorquines). También reiteró su compromiso con «los proyectos y el programa» con los que se presentó a las elecciones.
El PP, por su parte, respetó su anuncio de la víspera de no recurrir al voto de Vicens para sacar adelante ninguna de sus enmiendas y tampoco apoyaron las cuatro defendidas por el ex uemita. Así, todos los diputados populares se ausentaron de la Cámara en el momento de votar las dos de la mañana. Por la tarde se quedaron en la sala y optaron por la abstención.
El portavoz de los conservadores, Franscesc Fiol, lamentó la sensación de precariedad que trasmite el Ejecutivo balear: «Esta inestabilidad e inseguridad por no saber qué acabará pasando supone una prolongación de la crisis de la semana pasada en el Pacto». Así, los presupuestos se han aprobado «pasando mucho padecimiento y en un ambiente de preocupación, porque no había la certeza de que salieran adelante». De esta manera, el Govern ha logrado un «salvoconducto» para ir hasta el 1 de enero con presupuestos nuevos, describió Fiol.
El presidente del Consell de Ibiza y también diputado balear, Xico Tarrés, estaba convencido de que Vicens votaría como lo hizo ayer: «Lo contrario habría sido rizar demasiado el rizo. Incluso sin estar integrado en un grupo parlamentario, un diputado debe tener sentido común, a no ser que aspire a ser el protagonista de todo», comentó.
La diputada de Ibiza pel Canvi Marian Suárez lo describió de otra manera: El tripartito «no cedió al chantaje» que planteaba el diputado, según dijo. «Sería preferible que no estuviera en el Parlament» comentó en relación a la actividad del diputado implicado en el pago de comisiones urbanísticas en la recalificación del polígono palmensano de Son Oms. Suárez recalcó el hecho de que, con las cuentas del Ejecutivo «se podrán iniciar nuevas inversiones productivas» y se evitará la parálisis institucional que habría supuesto no tenerlas.
Por su parte, el presidente de los conservadores ibicencos y diputado regional, Miguel Jerez, lamentó la «incertidumbre» que ha regido el debate, en el que la votación se ha desarrolado «en capítulos de verdadero misterio», porque no se sabía qué iba a hacer Vicens desde su escaño. En cuanto a la aportación del Grupo Popular, la Cámara aprobó un total de 22 enmiendas de 482 que presentaron (190 referidas a Ibiza de las que tres salieron adelante). Además, se aprobaron sendas enmiendas de AIPF y ExC.