IBIZA | L. F. A.
Las asociaciones del taxi de Ibiza mostraron ayer su disconformidad con el sistema de concesión de licencias temporales por parte del Consell de Ibiza porque, a su juicio, supone «una liberalización encubierta del sector». Las licencias estacionales «se han concedido de una manera totalmente arbitraria y por ello las asociaciones del taxi proponen que el nuevo plan de licencias temporales se elabore entre los ayuntamientos, en consenso con las agrupaciones del sector para adecuarse a las necesidades reales de servicio en sus respectivos municipios», explicó ayer el presidente de la Asociación del taxi de Vila, Vicent Prats, que compareció en la rueda de prensa con representantes de otras agrupaciones de la isla.
Así, aseguran que el Consell «está concediendo licencias sin tener en cuenta las necesidades de cada ayuntamiento». «No nos oponemos a las licencias, sólo decimos que cada ayuntamiento tiene sus preferencias y necesidades», matizó Prats. En este sentido, explicó que piden «ni más ni menos que las 136 licencias que se han acordado, pero que se ajusten a la realidad». Prats apuntó que las necesidades de taxis nocturnos en los ayuntamientos de Ibiza y Santa Eulària «son completamente diferentes» y apuntó «que tal vez la solución estaría en establecer franjas horarias con más licencias en horario de noche o de día en función de las necesidades de cada zona». Tal y como está en la actualidad este sistema «sólo ha provocado que caigan los ingresos (entre un 15 y un 20 por ciento menos este año, aunque admiten que parte de la culpa la tiene la crisis) y que haya más problemas entre los profesionales», asegura. Los taxistas insisten en que si no se controla el número de licencias por horarios y necesidades reales «se está perjudicando a las licencias fijas que trabajan todo el año». «No queremos volver a sentirnos ahogados porque había demasiados taxis a determinadas horas y pocos en otras», remarcó Prats. En este sentido, explicó que «muchos días de verano los taxis temporales han estado haciendo cola en las paradas junto a nosotros y eso ha perjudicado mucho». En la isla «hay 500 personas llevando taxis en verano y son muchas las familias que dependen de este sector», concluyó.
En el encuentro de ayer participaron Bartolomé Torres, de la Asocición del Taxi de Sant Joan; Joan Carles Marí, de la Asociación de Sant Josep; Juan Vicente Boned, vicepresidente de la Asociación de Vila, y Joan Marí de la Unión Pitiusa. Excusaron su ausencia las asociaciones de Santa Eulària y Sant Antoni.