PALMA | EUROPA PRESS
Los sindicatos sanitarios acusaron al conseller de Economía y Hacienda del Govern, Carles Manera, de haberles «tomado el pelo», porque, tras reunirse con varios delegados ayer por la mañana en la sede de su departamento, cruzó la calle para votar los presupuestos de la Comunitat, que incluyen una reducción en cien millones de las partidas destinadas a Salud.
Así lo manifestó la secretaria de Organización de la Federación de Sanidad de CCOO, Marisol Roldán, quien participó en la concentración que tuvo lugar ante la sede de la conselleria, a la que también acudieron representantes de Cemsatse, UGT, USAE y CSI-CSIF. En ella se pedía la dimisión de Manera y del conseller balear de Salud y Consumo, Vicenç Thomàs.
Ante esta situación, Marisol Roldán advirtió que el Govern tendrá a los sindicatos «en conflicto permanente durante 2010» y aseguró que podría convocarse una huelga general en la sanidad pública durante el primer trimestre del año, en febrero o marzo. El choque comenzó hace 15 días cuando los representantes de los trabajadores se levantaron de la mesa de negociación con la conselleria de Salud y Consumo.
Durante la protesta, el conseller Manera bajó en persona e invitó a reunirse con él a un portavoz de cada una de las centrales sindicales, a quienes detalló en su despacho la situación. Además, rechazó las críticas vertidas contra el Govern en las que se le acusaba de «no haber conseguido una buena financiación» autonómica para Balears, lo que ha supuesto un descenso de las partidas para sanidad del 6,9 por ciento para el próximo año.
Tras este encuentro, el responsable de Economía y Hacienda se dirigió al Parlament balear para participar en la sesión de aprobación de las partidas presupuestarias correspondientes a 2010, algo que los sindicalistas esperaban haber evitado. Por ello, Roldán no dudó en calificar de «cinismo increíble» la actitud de Carles Manera, que «desconocía» que se habían roto las negociaciones, dijo. En ese sentido, la representante de CCOO afirmó que los sindicatos sanitarios se sienten «engañados y profundamente defraudados por este Govern», porque consideran que su política económica «está equivocada» y se traducirá en «paro y malestar entre los trabajadores», además de en el cierre de puntos de atención continuada (PAC) por las noches y el descenso de especialistas en los hospitales.