PALMA | F. A./J. F. M.
El empresario que, a finales de 2006, instaló la cocina en la planta primera de la antigua casa señorial de la finca número 8 de la calle San Felio de Palma, conocida coloquialmente como el ´palacete´ del entonces presidente del Govern del PP Jaume Matas, admitió ante el juez del caso Palma Arena que cobró unos 35.000 euros por su trabajo en dinero opaco fiscalmente. Otro pequeño industrial, especialista en baños turcos y jacuzzis, también declaró que Matas, defendido por Rafael Perera, le pagó parte de sus honorarios por sus servicios en San Felio 8 en dinero negro.
El instalador de cocinas rectificó su manifestación anterior y acabó reconociendo que Maite Areal, la esposa de Jaume Matas, le abonó varias cantidades en metálico, que luego no incluyó en la factura. Gabriel Nicolau Cerdá, un pequeño empresario de Pollença, aseguró hace un año a la Policía Judicial de la Guardia Civil que la cocina (con todos sus electrodomésticos) colocada en la vivienda de Matas en la antigua Can Sales Menor (San Felio 8) costó 15.325 euros, con IVA incluido.
El declarante únicamente admitió ante la Guardia Civil que Areal le había dado un cheque de Arquía-Caja de Arquitectos por dicha cantidad, cheque fechado el 20 de diciembre del 2006 cuando Matas y su mujer ya se habían subrogado de parte de la hipoteca que pesaba sobre la planta primera de San Felio 8. La mayor parte de los pagos transparentes a Hacienda hechos por Matas para su ´palacete´ se hicieron a partir de octubre de 2006, cuando se subrogó de la hipoteca mencionada. Pero el testigo, al igual que otros industriales que participaron en la reforma de la casa de Matas, reconoció el lunes ante el juez que había cobrado otras sumas por su trabajo en negro.