IBIZA | C. NAVARRO
La celebración ayer del consejo de administración de la Autoridad Portuaria fue aprovechado por la alcaldesa de Ibiza, Lurdes Costa, para mostrar su malestar y enfado con la Autoridad Portuaria por cómo está gestionando el vencimiento de la concesión del Club Náutico de Ibiza. Costa pudo expresarle en persona al presidente portuario, Francesc Triay, el profundo malestar del equipo de gobierno de Vila por su proceder y le reclamó «un pronunciamiento favorable a la renovación de la concesión al Club Náutico». Al encuentro también asistió el presidente del Consell, Xico Tarrés.
En esencia, Costa trasladó al consejo de administración tres quejas. La primera es la relacionada con el modo en que se está llevando el asunto de este club social, y la segunda, derivada de ésta, hace referencia al informe jurídico encargado al catedrático de Derecho Francisco Javier Jiménez de Cisneros que, además, es letrado de la Autoridad Portuaria, y que desmonta las pretensiones del Club Náutico.
En cuanto a la tercera reclamación, no es nueva y ya se trató durante la tramitación, por ejemplo, de la construcción del dique en es Botafoc, y en teoría sigue teniéndose en cuenta en lo tocante al nuevo puerto al resguardo de esta infraestructura. Así, Costa exigió a Triay que «todas las decisiones que se tengan que tomar en el ámbito portuario, aun cuando se encuentren fuera del ámbito competencial del Ayuntamiento, se deberían consensuar con la ciudad».
Sobre esta cuestión, la alcaldesa recordó el pronunciamiento del plenario del Consistorio del pasado 24 de septiembre, cuando aprobó «por unanimidad apoyar la continuidad del Club Náutico», como también hicieron el Parlament y el Consell de Ibiza.
Sobre el informe jurídico del catedrático, la alcaldesa indicó: «No nos parece serio ni riguroso que un asunto de tanta importancia para la ciudad se haya analizado en un informe del cual las instituciones sólo han tenido conocimiento a través de los medios de comunicación».
Además, Costa recordó la historia del club y su estrecha relación con la vida social para reclamar su continuidad: «[El club] tiene un carácter social muy diferente al de los clubes y marinas privadas y cumple unos objetivos que ninguna otra entidad podría sacar adelante». Por todos estos motivos, recordó también la concesión de la Medalla de Oro de la ciudad a esta entidad.