IBIZA | JOAN LLUÍS FERRER
Los tres alcaldes del Partido Popular de Ibiza (Vicent Marí, de Santa Eulària; José Sala, de Sant Antoni, y Antoni Marí, de Sant Joan) anunciaron ayer formalmente en rueda de prensa su salida del Consell de Alcaldes al considerar que dicho órgano no está cumpliendo sus objetivos de consensuar las políticas que afectan a los municipios, no aporta soluciones reales y, además, acaba descargando cada vez más gastos sobre los propios ayuntamientos. Los tres alcaldes conservadores expresaron su «decepción y desencanto» por el funcionamiento de este órgano impulsado por el presidente del Consell, Xico Tarrés, y dijeron que «sólo sirve para hacerse la foto, y ahí acaba todo».
El alcalde de Santa Eulària fue el que leyó la declaración conjunta elaborada por los tres ediles del PP en la rueda de prensa convocada a la hora en que debía empezar el Consell de Alcaldes convocado para ayer. Sin embargo, fue el de Sant Antoni, José Sala, el que se expresó en términos más categóricos: «Se quiere mantener un órgano que sólo sirve para que nosotros estemos callados y, encima, lo utilizan como excusa para decir que han hablado con nosotros. El Consell de Alcaldes ha sido la tapadera para que no habláramos», afirmó Sala.
La principal crítica formulada por los tres consiste en que la voluntad de diálogo expresada por Tarrés al crear este organismo «se ha quedado sólo en buenas palabras, pocos hechos y todavía menos soluciones», en palabras de Antoni Marí, Carraca.
Sin información del PTI
Afirmaron que Tarrés, al fijar el contenido de las reuniones, sólo incluye los aspectos que interesan al Consell, pero elude los que desearían los ayuntamientos. También aseguraron que, cuando se llegan a tratar asuntos de interés municipal, éstos terminan diluyéndose por falta de continuidad y atención por parte del Consell. Ejemplo de esta situación, afirmaron José Sala, Antoni Marí y Vicent Marí, fue la reunión convocada para ayer, en cuyo orden del día no figuraba una cuestión que ellos consideran trascendental, como es el contenido de la revisión del Plan Territorial Insular (PTI), que conocieron «a través de la prensa».
También lamentaron que aún no se haya dado solución a la prohibición que persiste en Ibiza de simultanear, por parte de las promotoras urbanísticas, los trabajos de edificación con las de urbanización, como ya se ha autorizado en Mallorca.
Sala también apuntó como detonante de esta decisión la gestión seguida sobre la finca de sa Coma. Tras adquirirla «sin tener en cuenta el Consell de Alcaldes», la comisión que definirá los usos de este recinto actúa de forma «improvisada», incluyendo la adopción de decretos por parte del Govern para regular su utilización, «usurpando así funciones al Ayuntamiento», afirmó Sala.
El incumplimiento del compromiso de implantar una estrategia común de promoción turística es otro de los motivos aducidos para el abandono.
Sin embargo, especial influencia ha tenido también la política de reparto de gastos impulsada desde el Consell de Alcaldes para que los ayuntamientos ayuden al sostenimiento económico de servicios de ámbito insular. Es el caso concreto del Parque Insular de Bomberos, cuyo coste el Consell quiere repercutir sobre todas las corporaciones insulares, así como la participación de los ayuntamientos en los consorcios sociosanitarios. Todo ello, combinado con un «fuerte recorte» de las aportaciones que el Consell hace a los municipios a través de los Planes Insulares de Obras y Servicios (PIOS), que han sufrido una fuerte bajada. Precisamente, en la sesión convocada para ayer estaba prevista la aprobación del nuevo sistema de colaboración entre el Consell y los ayuntamientos en materia de extinción de incendios.