IBIZA | ALBERTO FERRER
El Govern explicó ayer que tras una reunión de las conselleries de Interior y Trabajo con la directora de la Agencia Tributaria Balear (ATIB), Maria Antònia Truyols, se ha acordado convocar un bolsín extraordinario para que los trabajadores de las oficinas liquidadoras de impuestos de Ibiza y Menorca puedan optar a integrarse en la Administración. Las bases de este bolsín se publican hoy en el Butlletí Oficial de la Comunitat, razón por la que ayer no se quiso adelantar su contenido desde el departamento de Economía y Hacienda.
Fuentes del Govern recordaron que la contratación pública «debe cumplir unos determinados requisitos», aunque a diferencia de lo que sucedía con el bolsín convocado para cubrir el aumento de plantilla de la ATIB en Ibiza (que pasará de siete a 15 personas), no se vetará a los nueve empleados que mantenía la oficina liquidadora.
El registrador de la propiedad y de lo mercantil de Ibiza, Fernando Cabello de los Cobos, de quien depende la oficina, está convencido de que las únicas razones que tiene el Govern para su desaparición son «políticas». La oficina liquidadora de impuestos de Ibiza ha recaudado 45 millones de euros este año, con un crecimiento del 10% respecto al año pasado a pesar de la crisis, aunque algo menos que los 65 millones que se cobraron en 2007. Estos datos la sitúan «como la oficina que más recauda en todo Balears», asegura el registrador.
Razón no económica
Las razones del cierre, estima Cabello de los Cobos, no puede ser económica cuando los trabajadores se ofrecieron a renunciar a los 800.000 euros de complemento de productividad que perciben del Estado por superar los objetivos anuales de recaudación. Este plus se incluiría en la bolsa de cuatro millones de euros que el Govern pagaba por este servicio externo en las islas. Cabello de los Cobos ofreció esta posibilidad a Truyols, que, inmediatamente, le respondió anunciándole la denuncia del convenio y el cierre de la oficina al acabar este año, «sin un periodo de transición de un año, que sería lo lógico».
Sin tiempo de reacción, el registrador dice que no dispone del efectivo para pagar el finiquito a sus empleados, alguno con más de tres décadas de servicio. Cabello de los Cobos asegura que la oficina de Ibiza ha sido destacada por su eficiencia incluso por la Inspección de Servicios Tributarios de la Agencia Tributaria, por lo que su funcionamiento es optimo, así que tampoco puede deberse a razones de gestión.
El registrador explica que la vinculación de la oficina liquidadora de tributos con los registros tiene «más de 150 años», y se siguen aplicando tras el traspaso de los impuestos de patrimonio y las sucesiones a las comunidades autónomas. Descartadas las causas económicas y de gestión, el cierre de la oficina sólo puede deberse a que «el Govern quiere impulsar su Agencia Tributaria», según el registrador.