IBIZA | R. S.
Un grupo de adolescentes, alumnos del instituto Xarc de Santa Eulària, se pusieron hace unos días en el lugar de los invidentes y comprobaron cómo es el día a día de una persona que no ve. Las responsables del proyecto, denominado ´Rodes i antifaços´, lo presentaron ayer en la sede de la Once y proyectaron un vídeo grabado por los propios alumnos.
«Esta experiencia ayuda a comprender a las personas discapacitadas», comentaba una alumna tras estar varias horas con un antifaz puesto en clase. Una idea de una profesora del instituto puso en marcha esta iniciativa el año pasado. Debido al éxito del programa, este año decidieron repetirlo y no descartan proponer que también se haga en otros institutos de Balears, según explicó ayer Àngels Martínez, del equipo de soporte al alumnado de la conselleria de Educación.
Casi 50 alumnos de entre 16 y 17 años, de primero de Bachillerato, estuvieron varias horas con un antifaz puesto, aunque ninguno aguantó toda la mañana, según explicaron ayer las otras organizadoras, la jefa de estudios del instituto Xarc, Esther Llorca, y una de las profesoras, Anna Roig.
«Esta experiencia me ha demostrado que problemas como el dinero o salir de fiesta son preocupaciones tontas y que hay cosas más importantes», explicaba otro de los chavales que se apuntaron voluntariamente a la experiencia. «Concentrarse en una clase llena de gente con un antifaz puesto es muy difícil», añadió un compañero.
Una semana antes fueron al instituto a explicar los pormenores Àngels Martínez y Paco Hurdado, un alumno invidente del instituto que estuvo acompañado de su perro guía, ´Quini´.
En la presentación de las conclusiones del proyecto ´Rodes i antifaços´ ejerció como anfitrión el director de la Once en Ibiza y Formentera, Mariano Torres. Mezclados entre el público observaban con interés las explicaciones de las organizadoras la directora insular de Educación del Consell, Maria Ribas, y el concejal de Bienestar Social del Ayuntamiento de Ibiza, Enrique Sánchez.