IBIZA | N. G. G.
El juicio contra un hombre acusado de robar dos puertas de hierro forjado en una cerrajería donde había trabajado fue aplazado ayer hasta el próximo mes de mayo, de modo que será juzgado más de seis años después de que supuestamente cometiera el delito, en enero de 2004.
Fuentes de la Fiscalía explicaron que ellos solicitan provisionalmente el sobreseimiento del caso al considerar que nadie ha podido identificar claramente al acusado, mientras que la acusación particular pide una condena que no ha trascendido.
Al parecer, un responsable de la cerrajería denunció el 9 de enero de 2004 que al llegar al local se había encontrado rotos los candados de la puerta de acceso y que, una vez dentro, había comprobado que dos de las puertas de hierro forjado que estaban allí habían sido sustraídas, indicaron ayer fuentes del Ministerio Público.
Cuando el denunciante revisó la grabación de la cámara de seguridad instalada, vio a una persona con la cabeza cubierta por un pasamontañas a quien identificó como J. J. M. M., un hombre que trabajó durante un tiempo como empleado en la cerrajería.
Tras presentar la denuncia, agentes de la Guardia Civil se dirigieron al lugar donde en ese momento trabajaba J. J. M. M. en busca de las puertas robadas, pero no las encontraron.
Según las citadas fuentes, el acusado negó en todo momento la autoría de los hechos. En este sentido, señalaron que en realidad su identificación se basaba en «rasgos genéricos» como la complexión física y en la ropa que llevaba obtenidos de la grabación, realizada a cierta distancia. Añadieron que ni los investigadores ni quienes en el juzgado han visto las imágenes han podido identificarle con seguridad.
Pese a que el juicio contra J. J. M. M. debía celebrarse ayer en la sala de lo Penal número 1, fue suspendido por problemas relacionados con las cintas que debían visionarse en la sala.