IBIZA | A. P./C. N.
La Asociación de Madres y Padres (Amypa) del colegio público Can Misses denuncia la existencia de grietas «a través de las cuales se ve el cielo» que hacen temer que se produzca «un derrumbe». Asimismo, los padres de alumnos denuncian que nadie «certifica que no exista ningún riesgo» para los niños que asisten diariamente a la escuela. En el comunicado difundido ayer, la Amypa señala que decidió denunciar públicamente el estado de «abandono» en el que se encuentra el centro docente por la falta de respuestas de la conselleria. «Abandono tanto en las infraestructuras como en las necesidades de recursos humanos imprescindibles para el normal desarrollo de la educación de nuestros hijos», remarca la nota.
La asociación se queja también de la «pasividad de las administraciones», por lo que ha optado por difundir estos problemas» a través de los medios de comunicación, según explicó Catina Torres, vicepresidenta de Amypa. «Consideramos que todo esto puede afectar a la integridad física de nuestros hijos, profesores y todo el personal del centro, además de que se puede estar produciendo una vulneración de los derechos educativos», añade Torres.
La delegada de Educación, Marga Marí, aseguró no tener constancia de la denuncia de los padres y recordó que en este curso técnicos de la conselleria y del Ayuntamiento visitaron el centro y «no detectaron problemas estructurales». Marí no descartó una nueva visita de los técnicos pero insistió en que este año están previstas varias intervenciones en el centro, como la conversión de un laboratorio en un aula. «En cualquier caso, se acometerán las reformas más urgentes», matizó la delegada de la conselleria.
La Amypa asegura que el arquitecto municipal «dijo que había que apuntalar los techos inmediatamente», aunque fuentes del Ayuntamiento negaron ayer este extremo y afirmaron que no existe «ningún informe escrito del arquitecto».
Asimismo, los padres señalan que han solicitado que se lleven a cabo las reparaciones pertinentes y que «es la conselleria de Educación la que tiene que acometer los trabajos». Los padres creen que ante la pasividad de las instituciones la reparación «se demorará» y lamentan que mientras tanto «nadie certifique que no existe ningún peligro de derrumbe», remarca el comunicado. Los padres exigen al Govern la «inmediata reparación de las graves deficiencias de la estructura del edificio, así como un informe del arquitecto sobre el estado del mismo» para tener garantías de que no habrá accidentes.
Por otra parte, la asociación denuncia la falta de recursos adecuados para desarrollar proyectos de integración escolar para los niños con necesidades educativas especiales. «Desde principio de curso el colegio tiene una auxiliar educativa menos que el año anterior, a pesar de tener más niños de educación especial y todo esto sin ninguna explicación». La asociación denuncia la «posible negligencia» que se comete al «infradotar» al colegio de los recursos educativos necesarios para desarrollar la integración especial, detalla el comunicado.