PALMA | JOSEP CAPÓ
La crisis institucional y de gobierno en Cort no se ha solucionado. Prueba de ello es que, ayer mismo, los concejales del grupo municipal de UM, la primera teniente de alcalde, Cristina Cerdó, y el ejecutivo de gobierno de Juventud y Deportes, Baldomero Oliver, no acudieron de nuevo a la junta de gobierno. Miquel Nadal no forma parte de este órgano ejecutivo, puesto que hasta el pasado lunes de la semana pasada era concejal raso y ahora ocupa la portavocía del grupo municipal regionalista.
Oliver excusó su ausencia debido a que tenía un familiar enfermo, mientras que Cerdó aludió a que en la junta no se discutía ningún punto de su departamento y a problemas de agenda. En la junta de la semana pasada, dos días después de abandonar el pleno propiciando que fueran aprobados cuatro puntos presentados por el PP, tampoco asistieron alegando razones similares.
Si bien Miquel Nadal no ha querido hacer declaraciones sobre la situación creada en Cort por su abandono del pleno, ayer, en la línea de la petición de su partido de que el teniente de alcalde Eberhard Grosske abandone Cort si no se siente a gusto, manifestó que «la solución está en manos de Calvo», refiriéndose a la alcaldesa. A su juicio, la situación se resolvería si Calvo decidiera «aislar» a Grosske «gobernar con 14 concejales», entre los que, sin nombrarlos, incluye los 11 del PSOE, los dos de UM y la concejala del PSM, Nanda Ramon. «Lo contrario es dejar que gobierne el PP en minoría», afirmó Nadal, dando por hecho que UM se desmarcará del pacto de Cort.