Los bomberos de Ibiza tuvieron que intervenir otra vez ayer para rescatar a un podenco que se cayó a un pozo en la zona de Benirràs. Un cazador perdió de vista a uno de sus perros cerca de una senia.
El animal cayó al fondo del pozo, que está abandonado y bastante oculto y cubierto por la vegetación. El perro se agarró con las patas delanteras al borde de unas piedras dentro del pozo para no perecer ahogado, ya que el agua le cubría por completo. Sobre las nueve de la mañana un bombero del grupo de rescate bajó al pozo ayudado con unas cuerdas y rescató al animal, que resultó ileso, aunque estaba «helado de frío», según los bomberos. | R. S.