SANT CARLES | A. P.
«Esto no acaba nunca», afirma una mujer que sale de visitar el mercadillo de las Dalias. La verdad es que medio centenar de puestos con artículos artesanales, algunos elaborados en la isla y otros importados de países exóticos como India o China ofrecían ayer un aspecto de tiendas abigarradas y de mercado con aire medieval en dos niveles del interior del establecimiento. El mercadillo atrajo a una gran cantidad de visitantes que desfilaban entre los puestos para curiosear. En algunos casos, por lo llamativos de los productos, se formaba una aglomeración ante alguno de ellos.
El mercadillo de Navidad cumple 23 años de su nacimiento. «Este mercado se pensó para cubrir una necesidad de contar con actividades económica durante el invierno. Nació en la primera planta del establecimiento y poco a poco se ha ido extendiendo», explicó el propietario de Las Dalias, Joan Marí, conocido por todos por Juanito.
Las Dalias abrió su primer mercadillo en 1985 y con el crecimiento del mercado de los sábados incorporó otras fórmulas que incluyen el Night Market, varias semanas de mercado interior para Navidad y Reyes, e incluso durante varios días para la época vacacional de Semana Santa, recuerda Joan Marí.
Entre los artesanos que elaboran sus propios productos en la isla figuran los que trabajan el cuero y venden cinturones y bolsos fundamentalmente. Algunos vendedores exponen bolsos con tendencias étnicas en los que se utilizan para su elaboración ornamentos y filigranas. Suelen ser objetos antiguos e importados de Mongolia, China u otros países lejanos. Son artículos caros, de alrededor de 200 a 300 euros, «por su originalidad y su alta calidad», explicó uno de los vendedores.
En el mercadillo se instalan también varios joyeros que muestran una serie de adornos con elementos de plata y oro y artesanos de la bisutería clásica y de fantasía que presentan una gran variedad de objetos. También se pueden adquirir numerosas formas de velas y degustar pasteles a base de coco y ron que suelen presentarse cada año.
Entre las pequeñas tiendas, que constituyen un verdadero bazar, se encuentran también elaboraciones en macramé parecidas a los encajes de bolillos y que hace que el conjunto de puestos forme un popurrí, que resulta agradable y atractivo, sin embargo, para los numerosos visitantes.
Los precios son asequibles para todos, ya que es posible encontrar productos por cinco euros, aunque la mayoría oscila entre los 20 y 50 euros.
En las Dalias, que estrena decoración cada mercado de Navidad, se encuentran dos o tres puestos de hippies que llegaron a la isla hace cuarenta años y se quedaron a vivir en ella, como la conocida señora Mora, que lleva 45 años en Ibiza y «recuerda perfectamente los vendedores de los mercadillos de Ibiza durante los años setenta y se acuerda de todos ellos a pesar de su edad», explica el organizador.
También exponen artesanos que han elegido vivir en el campo de la isla y prefieren trabajar con las manos sin horarios ni jefes. Son personas amantes de una vida tranquila que venden sus productos en los distintos mercadillos que se celebran en la isla y el resto del año trabajan en su propia casa.
El mercadillo de artesanía de Navidad y Reyes de las Dalias está abierto de lunes a viernes de las 17 a las 22 horas, los sábados de 11 a 22 y los domingos de las 16 a las 22 horas. Para el día 22 de diciembre está prevista la visita de Papa Noël, que ofrecerá una serie de regalos a los niños que asistan a la fiesta.