IBIZA | ALBERT FERRER
La Autoridad Portuaria de Balears ha incoado expediente a la adjudicataria del puerto de Marina Ibiza, la empresa Serveis Marítims Port d´Ibiza, por un presunto cobro excesivo en los amarres de estas instalaciones. Según denunció la Asociación de Amarristas de Ibiza Nueva, varias embarcaciones no han visto reconocido su derecho a tener base en esta marina, por lo que los responsables de la concesión les cobran tarifas «exorbitantes» por utilizar sus instalaciones.
En la denuncia, según consta a la APB, se detallan las embarcaciones que se han de considerar de base en Ibiza, según el pliego de condiciones de la adjudicación, y a cuáles de ellas se les está cobrando «una tarifa que se entiende que no les corresponde», según consta en la notificación remitida a los amarristas informándoles de la apertura del expediente.
Fuentes de la APB señalan que el expediente, incoado el pasado 20 de noviembre, «se encuentra en una fase muy inicial» y, hasta la fecha, se ha limitado a una solicitud de información a Semar. En esta petición de informes se reclama que acredite qué embarcaciones del listado tienen reconocida su base en Ibiza. Debido a este estadio inicial de la instrucción aún es pronto para pronosticar en qué tipo de sanción podrían derivar los hechos, en caso de que se apreciara alguna responsabilidad.
La Junta Directiva de la asociación de amarristas ha interpuesto, además, una denuncia por falso testimonio contra Timoteo Crespo, ex jefe de administración y apoderado del puerto de Ibiza Nueva –la denominación de Marina Ibiza durante la anterior concesión–, al considerar que mintió durante su testimonio en relación a la denuncia penal interpuesta contra Semar por un presunto delito de estafa y coacciones.
Los amarristas consideran que Crespo cometió perjurio al asegurar que ninguno de los barcos que amarraban en Ibiza Nueva tenía reconocida la condición de base en Ibiza. En su declaración, el apoderado llegó a sostener que dicha condición, recogida en algunas facturas, se hacía «como deferencia o consideración» a algunas personas, ya que era la única vía para poder cobrarles menos por atracar en Ibiza Nueva. «No había otro concepto para que saliera más económico», declaró al juez, porque según detalló, sólo existían dos categorías de facturación: «Como embarcación de base o como transeúnte».
Los denunciantes consideran que el ex jefe de administración mintió y aportan en su denuncia varios documentos en los que el propio Crespo reconoce la condición de barco de base a varios titulares de amarres.
Crespo testificó ante el magistrado instructor que no todas las embarcaciones con amarre asignado por más de seis meses eran consideradas de base, a pesar de que la ley que rige estas concesiones es muy clara al establecer que todas las que superen el medio año con un puesto fijo de amarre tendrán derecho a este reconocimiento, que permite acceder a una sustancial rebaja en las tarifas. Incluso en un cambio de concesionario, los antiguos amarristas tendrían derecho al mismo precio que venían abonando.
El apoderado aseguró que, al finalizar la concesión, cedió un listado con las embarcaciones que amarraban en Ibiza Nueva a la Autoridad Portuaria, pero no se entregó copia a la nueva concesionaria ni le consta que se le hubiera hecho llegar. En la declaración se le preguntó por un listado de ex titulares de amarres y si se les cobraba como embarcación de base en Ibiza, a lo que el apoderado respondió que este listado se elaboró a petición de la APB, se entregó a un ingeniero técnico del puerto y que a todas ellas se les facturaba por la tasa, «no como embarcación de base».
Antigüedad de los amarres
El declarante manifestó que no le constaba que se hubiera informado a Semar de la situación del puerto antes de cederle la concesión y tampoco tenía noticia de que esta empresa hubiera reclamado esta documentación. En cuanto a la antigüedad del amarre de algunos titulares, a los que en el listado se reconoce que atracaban desde 2007, Crespo lo atribuyó a un error informático, ya que, según él, el ordenador se reiniciaba al final de cada año.
En el procedimiento principal contra Semar los amarristas reclamaron ese listado a la APB y Semar, pero la nueva concesionaria tardó varios meses en entregarlo y el ente público nunca respondió a la petición del juez. Cuando finalmente se les notificó, tal y como publicó este rotativo, la lista de embarcaciones de base reconocía esta condición a casi 200, la mayoría de las de los miembros de la asociación.
Aún con este reconocimiento, los nuevos responsables de la asociación decidieron mantener la querella penal contra Semar por los supuestos intentos para obligarles a dejar sus amarres bajo la presunta amenaza de cobrarles como embarcaciones transeúntes, lo que supondría una tarifa varias veces superior a la que venían pagando algunos de ellos desde la anterior concesión.
Quejas de los amarristas
La Asociación de Amarristas de Ibiza Nueva denuncia que varias embarcaciones no han visto reconocido su derecho a pagar menos por tener base en este puerto, y acusan a la nueva concesionaria de estar cobrando precios abusivos a estos propietarios.
El cambio de concesión
Las instalaciones de Ibiza Nueva –ahora Marina Ibiza– fueron adjudicadas a la empresa Serveis Marítims Port d´Eivissa.
El listado de embarcaciones
La Autoridad Portuaria ha solicitado a Semar que acredite qué embarcaciones tienen reconocida su base en Ibiza. El expediente está en una fase inicial.