IBIZA | E. R.
Las ausencias empañaron el acto y los discursos de la directora insular del Estado y la vicepresidenta de Formentera. Como no podía ser de otra manera, Hernanz centró su discurso en la isla de Formentera «y los momentos duros» que han vivido sus ciudadanos hasta alcanzar la autonomía, aún no plena, de la que gozan.
Hernanz no pasó por alto la crisis económica y resaltó que «la máxima prioridad» de las instituciones debe ser ahora mismo «garantizar la cobertura social» y hacerlo «día a día con entrega, honradez y responsabilidad». No hubo referencias, en cambio, a la crisis política del Govern ni a la corrupción.
Acto seguido, la directora insular del Estado dedicó buena parte de su discurso a reclamar la igualdad entre sexos. Recordó que «más de la mitad de los españoles son españolas» y que se da «la paradoja» de que este país «las mujeres son una especie de minoría mayoritaria». Hernanz indicó que la Constitución ha marcado un punto de inflexión, con lo cual quiso «rendir un particular homenaje a las mujeres de Formentera». «La guerra, la dictadura, la miseria y el hambre son terribles, pero lo son especialmente para quienes ya parten en una situación de desigualdad».
Lamentó que todavía las mujeres sufran mayores tasas de desempleo, con salarios más bajos, y una tasa de abandono del trabajo por causas familiares mayor, aparte de que tienen más dificultades para acceder a puestos de dirección empresarial, lo cual no responde, remarcó, «a una falta de preparación».